La misión del CNM



El procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, anunció que no participará en las deliberaciones y votación sobre la confirmación o no de Miriam Germán Brito como jueza en la Suprema Corte de Justicia, por lo cual acepta el reclamo hecho por la propia magistrada.

Rodríguez defendió la pertinencia y legalidad de los documentos que leyó y de las preguntas que formuló a esa jueza durante el proceso de evaluación a que fue sometida por el Consejo Nacional de la Magistratura, que causaron intensos cuestionamientos por sectores que consideran que violentó derechos de esa jueza.

La afirmación del magistrado Rodríguez, de que la lectura ante el CNM de documentos anónimos que comprometen la responsabilidad de una jueza de la Suprema Corte no constituye una violación del reglamento de ese órgano, contrasta lo señalado en ese estatuto referido a que los escritos de cuestionamientos deben estar acompañados por la identidad de sus autores.

Sin emitir juicio de valor sobre las revelaciones referidas por el procurador contra la jueza Germán Brito, se señala que el derecho a la defensa de esa magistrada no fue protegido, por lo que no pudo defenderse de las imputaciones, en razón de que no fue previamente notificada.

Lo manifestado por el procurador general desborda la esfera del Código de Comportamiento Ético del Poder Judicial, por lo que el representante del Ministerio Público al parecer extravió vías y escenarios.
El CNM no es un tribunal ni una corte de inquisición; su misión es la de ratificar o designar jueces de las altas cortes, de conformidad con la Constitución de la República.