¿Qué Pasa? Salud

La madre soltera viste capa de superhéroe invisible

La madre soltera viste capa de superhéroe invisible

Mother and son looking out of window

Para ser madre soltera hay que ser valiente y quienes viven la experiencia lo saben aunque muchas veces no se lo reconozcan.  Hay que tener la fuerza de poder resolver todo, frustrarte cuando a veces no lo logras a plenitud y en medio esta difícil experiencia, mostrarle a tus hijos que todo está bien, y como dice la película: “La vida es bella”.

“La madre soltera enfoca su esfuerzo en el bienestar de sus hijos y, en algunos casos, hasta en el de sus padres, asumiendo responsabilidades que sobrepasan sus límites físicos y mentales. Al verse atrapada en ese círculo (sin salida), deja de lado no solo su propio cuidado, sino también sus planes de desarrollo, lo que la lleva en un continuo estado de estrés”, explica la psicóloga clínica Verónica Tavárez Oriach, del Grupo Profesional Psicológicamente.

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 Agrega que esto se traduce en somatización constante (presión arterial, migrañas, agotamiento, problemas digestivos, entre otros), así como episodios de ansiedad (dado su futuro incierto), llegando poco a poco a un deterioro de su salud física y mental.

Victoria Peña Objio, Psicóloga clínica.

Victoria Peña Objio, también psicóloga clínica del mismo centro, define ser madre, bajo cualquier circunstancia, como una tarea ardua y profundamente demandante. Y cuando se es madre soltera, esa exigencia se intensifica, las responsabilidades se multiplican y, tanto el peso como la carga emocional recaen en un solo corazón.

“Implica sostener múltiples roles a la vez: para los hijos, la familia, el hogar, el trabajo, lo educativo, lo social y lo personal. Es vestir una capa de superhéroe invisible, una entrega que pocos alcanzan a imaginar, depositada en una sola persona. Sobre esa responsabilidad recae, además, la expectativa propia, y ajena , de hacerlo todo bien y de que todo esté en su lugar, incluso cuando nadie ve el desgaste”, agrega Peña Objio, explicando que este desgaste se intensifica en una sociedad que exige a la madre soltera una fortaleza constante.

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Frases como “Dios no da batallas que no puedas aguantar” o “todo pasa por una razón” colocan sobre sus hombros la obligación de resistir, agradecer y sonreír, incluso cuando el cansancio pesa demasiado.

La terapeuta concluye que nombrar esta carga no es quejarse ni victimizarse. Es poner palabras una realidad que necesita comprensión y acompañamiento. Como sociedad, el llamado es simple pero profundo: cuidar no siempre es exigir fortaleza. A veces, es simplemente mirar con más empatía, juzgar menos y no minimizar el peso que una madre soltera lleva.

Programas preventivos

Verónica Tavárez Oriach aporta que al asumir el rol de cuidadora, la carga mental de una madre soltera se vuelve aún más abrumadora, ya que tiene que lidiar con la presión económica, social y emocional de los entornos en los que se desenvuelve. Una carga que se potencia al pasar los años si no tuvo una base emocional sólida en su niñez y adolescencia.

Verónica Tavárez Oriach, psicóloga clínica.

La profesional afirma que “por eso es importante que, como sociedad, desarrollemos programas preventivos para proveerles herramientas individuales y redes de apoyo, ya que no solo ellas se ven afectadas, sino que de manera directa se refleja en las empresas donde trabajan, en la sociedad actual y en el futuro, ya que se transmite a sus hijos las mismas conductas”.