Capitán América dejó en el pasado el rechazo a su manipulado rol anti-comunista con que se vió afectado producto de la Guerra Fría, para volver a sus orígenes, recreando su origen matizando el experimento del super soldado por el cual, un alfeñique de 120 libras, se transforma gracias a la tecnología para enfrentar a Hydra, genio nazi del mal, tambien respaldado con una estela de ciencia cruzada de hechicería.
El filme de verano, que se estrenó anoche en todas las cadenas de cine nacionales, es estreno mundial y comenzó a convocar a familias completas que hicieron largas filas sobre todo para las funciones que comenzaban a pattir de las 7 de la noche.
La cinta, bastante bien lograda en sus aspectos de fotografía, sonido, actuaciones y sobre todo en sus efectos, es una gira audiovisual por una aventura épica con tintes idológicos en los cuales es se mantiene el patrioterismo norteamericano frente a la amenaza de la Alemania Nazista y su expansionismo.
Con una diversión familiar para toda la familia, tómela con un granito de sal y dé satisfacción a la necesidad de la ficción.

