El secretario general del Movimiento Izquierda Unida, Miguel Mejía, sostuvo que en el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela la intención inicial habría sido cometer un magnicidio, pero que posteriormente sus captores optaron por llevarlo con vida para utilizarlo como ficha de negociación.
De igual modo, Miguel Mejía afirmó que existió un alto nivel de infiltración y traición dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas, lo que habría permitido la extracción de Maduro desde su residencia.
El dirigente de izquierda reveló que, antes de su detención, el mandatario venezolano ya venía negociando con el presidente estadounidense, Donald Trump, a través de Qatar.
Entrevistado en el programa El Despertador, Mejía indicó que la apertura al petróleo ya estaba contemplada en una “hoja de ruta”, orientada a mejorar la producción nacional, afectada por las sanciones internacionales.
“Engaño” de Trump
Según Miguel Mejía, el presidente Donald Trump llamó a Nicolás Maduro en diciembre, en términos “amenos y respetuosos”, e incluso lo invitó a Washington.
Comentó que Trump utilizó esta aparente apertura como una “política de distracción”, destinada a crear falsas expectativas de entendimiento, mientras se preparaba la extracción militar de Maduro.
Encuentro con Delcy
Mejía relató que recientemente visitó Venezuela para reafirmar su amistad con el gobierno de ese país, en un contexto que considera de alta amenaza externa.
Asimismo, informó que sostuvo un encuentro con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en su residencia, donde conversaron sobre los acontecimientos recientes ocurridos en la nación suramericana.
Indicó, además, que mantenía reuniones frecuentes con Maduro, tanto en el Palacio de Miraflores como durante recorridos en vehículo por distintas calles.

