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Música urbana envuelve en “malas palabras” lo que sería el lenguaje coloquial

Música urbana envuelve en “malas palabras” lo que sería el lenguaje coloquial

Decir “malas palabras” es un comportamiento que poco a poco se va tomando como normal en las calles del Gran Santo Domingo, en las que hombres, mujeres y niños, sin importar la edad, nivel socioeconómico, ocupación y mucho menos su grado educativo, las utilizan para hablar y principalmente discutir con vocabulario clasificación “c o xxx para mayores de edad”, por su significado.

El Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo conforman una megalópolis que es un escenario dominado por personas que van de un lado a otro en el trajín diario, pero que muchas veces sin proponérselo interactúan de forma cordial o violenta dependiendo del caso, usando la violencia verbal y un vocabulario soez como medio principal.

Vendedores ambulantes, estudiantes, “deliveries”, obreros, choferes de carros públicos, cobradores de guaguas, camioneros, motoconchistas, conductores privados, peatones, o mejor dicho una gran parte de la sociedad dominicana en la actualidad ha adoptado un lenguaje muy variado e informal, y en momentos cargado de improperios.

Quizás la explicación sea que desde hace un tiempo muchos “comunicadores” en programas de televisión y radio importantes y en horas de todas las audiencias usan, dependiendo de su estado de ánimo o incomodidad sin importar los motivos, un vocabulario soez, violento, e inadecuado.

“Esa son de la maldita mierda que pasan en este país…, asquerosa come mierda…, que deber del carajo coño…, hijo de tu maldita madre…, coño que aquí hay que respetarme en este maldito país”…etc. estas son solo algunas frases extraídas de algunos programas de algunos de los citados medios de comunicación.

Música urbana envuelve en malas palabras lo que sería el lenguaje coloquial
Leopoldo Artiles Gil

“De un tiempo para acá el país ha experimentado una pérdida en la calidad del lenguaje o del discurso público, sobre todo aquel que se expresa en los medios. Ha habido un constante descenso en lo que toca al respecto de cierta norma de la comunicación”, sostiene Leopoldo Artiles Gil, sociólogo y director de la escuela de la Sociología de la UASD.

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Aunque posiblemente la propagación de este mal se haya afianzado en los últimos años con la supremacía e influencia que están teniendo muchos canales de Internet en donde las malas palabras se dicen sin ningún tipo de control ni pudor, bajo el pretexto de que son programas de adultos.

“Hubo un momento en el que uno empezó a escuchar en programas de opinión de la mañana y de la tarde en radio y televisión que los comunicadores se despachan con improperios, de repente como la Comisión de Espectáculo Público no acciono, todo se ha ido normalizando el uso de malas palabras y se va quedando como normal”, dijo Artiles.

Pero lo que es aún peor la combinación de estos factores ya mencionados con la moda de la música urbana (dembow, rap, hip hop, reguetón, trap) que tiene un lenguaje sexual, vulgar, violento muy explicito, y todo lo peor de los vocablos barriales ha venido a ponerle la tapa al pomo.

Además hay que agregarle las palabrotas que se escuchan en las narco series, películas y novelas, que sin importar el país ya andan en boca de todos como jerga cotidiana del dominicano, “chinga tu madre”, expresión muy mexicana.

“Los nuevos géneros musicales ligado a la cultura popular del barrio, la llamada música urbana incorpora esas expresiones y términos impropios, en las letras de su música, que de inmediato pasan a formar parte del lenguaje de hombres y mujeres principalmente jóvenes sin importar su extracto sociales”, agregó de manera enfática el sociólogo.

Infiltración

Este reportaje está sustentado en dedicar varios días a escuchar programas de radio, ver televisión, y sobre todo visitar canales de Internet. Además de hacer varios recorridos por sectores del Gran Santo Domingo, visitando canchas, mercados y también infiltración en grupo de estudiantes a la salida de la escuela.

Visitando varias canchas informales (en una calle, jóvenes del sector ponen un aro en un poste del tendido eléctrico) y formales (las que hacen las autoridades), y la verdad es preocupantes jóvenes de 12 a 24 años son los que más la usan y entre el sudor, la adrenalina y la energía, las malas palabras son la forma normal de la discusiones y reclamos.

A la salida de las escuelas el ambiente se torna tenso ya que jóvenes de ambos sexos influenciados por series de plataformas de “streaming”, por telenovelas y películas de los canales locales que muchas veces la exhiben en horarios inadecuados inician una especie de tiradera que algunas veces termina en enfrentamientos verbales con palabras impublicables.

Cuando se cree que todo se ha escuchado solo hay que estar cerca de un liceo a la hora de despachar ya que esos grupos de jóvenes de ambos sexos y de diferentes edades hablan con palabras propias de sus barrios, que es lo mismo que decir un vocablo de música urbana.

“Coño, mm…g, mama ñe…, mama c…, tu maldita madre, como mierda, hijo de la gran p…, maldito maricón…, sing… tu madre, son de unas pocas de la gran cantidad de frases y combinaciones de palabras que se usan en la actualidad en cualquier lugar del país.

Jorge González

Jorge González

Periodista, fotógrafo, reportajista y editor fotográfico de El Nacional