No al salario mínimo



Me pondría contento si ganara más dinero. Pero tengo mis dudas de la efectividad de la revisión del salario mínimo o de cualquier nivel salarial. Tengo mis dudas. Cuando entré al mercado laboral inicié con 65 pesos pero tenía poder de compra. Podía consumir y me quedaba dinero para cualquier otra cosa, cubriendo incluso mis gastos ordinarios.

Hablo de final de los años setenta y, sin embargo, con el pasar de los años hemos visto reducirse significativamente el poder del dinero. ¡Ya no hay monedas inferiores a un peso! ¿Es que estamos mucho más modernos? No! Venimos disfrazando el proceso de devaluación de la moneda nacional, y por ahí comienza la cuestión del dinero, revisión salarial y canasta familiar.

Insisto que venimos estableciendo como prioridad la cuestión salarial, muy a pesar de que estamos resolviendo muy poco con los reajustes salariales, cosa que reconoce el propio Banco Central cuando invoca a una revisión de los salarios para, muy a pesar del control inflacionario, requiramos de una nueva tabla salarial con la cual afrontar el costo de canasta familiar.

Las centrales sindicales me merecen respeto y admiración pero siento que de una forma u otra deberían enfocar el debate en las razones que conducen a la pérdida del poder de compra de nuestra moneda a los fines de que nos concentremos en soluciones más específicas y duraderas. Juegan al populismo cuando pujan por la revisión del salario mínimo. Es populismo.

El tope máximo actual del mínimo es de RD$15,400.00 para las grandes empresas, de trece mil para las medianas y de doce mil para las pequeñas. Aun llevando el aumento a un 30%, ¿cuál será el impacto real de un posible nuevo salario mínimo cuando el mayor porcentaje de quienes reciben ingresos fijos u ocasionales figura dentro de un mercado informal?.

¿Correremos el camino de aquellos países de la región donde un pan con queso puede costar nueve mil o diez mil pesos?