A partir de mañana más de 20 mil voluntarios participan en el operativo de prevención de accidentes Navidad 2010 que Coordina el Centro de Operaciones de Emergencia (COE).
Durante el feriado de Nochebuena y Navidad, miles de personas se desplazan de un lugar a otro por autopistas y carreteras en masivos éxodos que legiones de socorristas procuran escoltar para que cada quien vaya y vuelva sin que la desgracia interfiera en el camino ni en los sitios de diversión.
El operativo en el que participan más de veinte instituciones públicas y no gubernamentales procura evitar trágica mezcla de alcohol y velocidad, que ha sido causa principal de decenas de muertes durante período festivo o de asueto como fin de año y Semana Santa.
Se ha dicho que las motocicletas constituyen el principal factor de riesgo de accidentes, por lo que la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) exigirá el uso de casco protector e impedirá que ese tipo de vehículo sea abordado por más de un pasajero.
Amet también usará aparatos de medir el nivel de alcohol consumido por conductores a los fines de evitar que gente borracha ponga en peligro propia vida y las ajenas y además detendrá a vehículos que violen los límites de velocidad.
Ojalá que no sea necesario usar en ningún tipo de emergencia las más de cien ambulancias, tres hospitales móviles y tres helicópteros, ni las decenas de médicos y paramédicos que se han distribuido en todo el territorio nacional.
La fórmula infalible para evitar el reporte de muertos y heridos durante Navidad y Nochebuena será siempre la sensatez, buen juicio y respeto a la ley por parte de los ciudadanos, compelidos a evitar todo tipo de excesos.
Saber que miles de socorristas y voluntarios se separan de los suyos en tan significativo feriado para cuidar vidas ajenas debería motivar a la población a comportarse de manera prudente y decente.
Los votos son para que en Nochebuena y Navidad la imprudencia no dañe la fiesta.

