Haití ha sido invadido por EEUU once veces en los últimos 30 años y sigue invadido por tropas kenianas y bandas terroristas formadas por la CIA y armadas por EEUU.
Hay civilizaciones diversas, pero no civilizaciones superiores. El orgullo persa, junto a la heroica resistencia islámica, con el respaldo tecnológico-militar de Rusia y China, le está dando una lección histórica a la decadente civilización capitalista occidental.
Israel y EE. UU. parecen pollos matados a escobazos. El racismo genocida de los dictadores mameyes está en la pendiente de verse obligados a detener holocaustos contra supuestas civilizaciones inferiores.
Irán y la heroica resistencia islámica le está dando una pela de “calzón quitao” al poderoso Pentágono y al Estado terrorista-sionista de Israel, después de 20 años de minuciosa preparación de una guerra híbrida a tono con esta era digital.
Inmenso esfuerzo propio conquistador de solidaridad trascendente.
Los papeletazos sucios, traducidos en monstruosos portaaviones y maquinarias de exterminios, le han servido de poco al imperio en declive.
Hastiados de sufrimientos y opresiones… persas, huties, hamases, hebolases, palestinos y árabes pateados por la colonización y recolonización del Norte Blanco, europeo y norteamericano brutal, sacaron de abajo y han dicho basta cuando cobra fuerza la rebeldía planetaria del Sur Global.
Cuando una civilización capitalista dominante se pudre, el proletariado encuentra la manera de romper cadenas.
El torrente antiimperialista se amplía, se torna cosmopolita y asume una fuerza invencible, por más horribles que resulten las guerras de exterminios en Gaza y otros puntos del planeta.
No hubo lucha de civilizaciones, pero sí opresión bestial durante siglos de una civilización que se consideró superior, que conquistó territorios y riquezas, que sometió pueblos de diversos colores, que forjó capitales dominantes, que fundó bancos y corporaciones ladronas, secuestró conocimientos, sembró desigualdades brutales y construyó formidables máquinas de guerras para aplastar rebeldías. Eso es lo que está en crisis, pero no en cualquier crisis, en crisis mayor.
En la mayor y más integral de las crisis acaecidas en toda la historia de la civilización capitalista occidental, tal y como la describió el inolvidable camarada argentino, militante del Comunismo del Siglo XXI, Jorge Beinstein.
Por qué no es que no es que el capitalismo está en crisis, sino que como me dijera una vez el Padre Barrios: “ es que el capitalismo es la crisis” y se impone sembrar socialismo de muchas maneras y desde múltiples civilizaciones.
Solo esto explica este fenómeno grandioso, más allá de lo doloroso que resulte su despliegue victorioso, en su condición de inmenso aporte a la caída de imperio estadounidense.
La hermosa rebeldía persa habrá de estimular la insumisión de los pueblos originarios del planeta, el torrente de civilizaciones oprimidas y la rebeldía del propio pueblo de Abraham Lincoln y Martin Luther King.
