La 22 Feria Internacional del Libro desarrolló ayer una jornada matizada por el incremento de público, una variada oferta de eventos culturales, en tanto se incrementaron las ventas de libros con ofertas de parte de libreros y casas editoriales nacionales e internacionales.
En la noche, el Banco de Reservas, en su Centro Cultural, puso a circular la obra cuentística del escritor homenajeado, Virgilio Diaz Grullón, en presencia de sus hijos Victoria Amelia y Virgilio Arturo, presentado por el administrador general, Simón Lizardo Mézquita.
Lizardo Mézquita recordó que Díaz Grullón es el gran cuentista urbano, con una clara narrativa comprometida con los personajes socialmente más vulnerables.
Sostuvo que el volumen, titulado Virgilio Díaz Grullón, selección de sus mejores cuentos, contiene 23 narraciones, incluyendo “Un día cualquiera”, cuento considerado como su obra más importante de narrativa breve.
El acto se desarrolló en el Centro Cultural Banreservas debido a que en su sala de exposiciones se ha instalado la galería sobre la vida y obra de Díaz Grullón, realizada por Japonesa Capellán.
A nombre de la familia habló Victoria Amelia Grullón, su hija, agradeciendo la publicación de la obra, que tiene portada basada en la pintura de la serie Paisajes sin límites, de la maestra Elsa Núñez.
La caricatura
Los caricaturistas editoriales José Mercader (El Caribe), Cristian Hernández (El Día y El Nacional) y Rafael de los Santos –Poteleche- (Diario Libre), compartieron con un público joven los secretos creativos de su trabajo editorial.
Mercader sostuvo que el trabajo de realizar una caricatura diaria que sea socialmente crítica estéticamente agraciada y audaz en su ironía, implica un proceso del cual el público no tiene una idea clara de cómo se logra.
Poteleche revela que sus caricaturas proceden del mundo, del publico que le sigue en redes sociales por lo que el paso hacia el trabajo en un diario ha significado un aprendizaje que tiene sus características porque no es lo mismo dirigirse a un público general. Insistió en que desde las caricaturas se puede llevar un mensaje crítico y con sentido humano e irónico.
Cristian Hernández que tiene 29 años trabajando para El Nacional y 11 para el matutino El Día, considera que crear una caricatura tiene sus normas y reglas éticas para diferenciar cuales temas son caricaturizables. Hernández dijo que se inclino a ser caricaturista por un cartel de Harold Priego titulado “La lucha por el palaxio”, de temática electoral a lo dominicano.

