Preservar Los Haitises



El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales anunció que dispuso la prohibición de talar en el parque nacional Los Haitises, una medida que se creía en vigencia desde hace más de 30 años, aunque nunca se ha cumplido ni se ha hecho cumplir.

Esa zona protegida y reservorio de agua y biodiversidad de la región noreste ha sufrido gran depredación a causa de los cortes de árboles, incendios forestales y conuquismo, entre otros delitos ambientales, por lo que no se entiende por qué se aplica ahora una restricción que debió ejecutarse desde hace mucho tiempo.

Los niveles de pobreza que afectan a poblaciones asentadas en Los Haitises motivan el incremento en la tala y la improvisación de cultivos en la zona, por lo que para evitar la deforestación en ese gran parque nacional se requiere también que el Gobierno promueva empleos u otras alternativas de sobrevivencia.

El ministro Angel Estévez ha advertido que las autoridades no darán tregua en la persecución de quienes talan, incendian bosques o extraen arena ilegal, pero parece ignorar que una de las causas de la acelerada degradación de Los Haitises lo representa el acelerado asentamiento de inmigrantes haitianos en la zona.

Labriegos haitianos y dominicanos derriban árboles para sembrar cultivos de corto plazo los cuales procuran la alimentación de sus familias o mercadearlos en los poblados de la zona, lo que constituye un grave problema social y medioambiental.

La reiteración de una prohibición que no ha surtido efecto en más de 30 años no basta para contener la acelerada deforestación de esa zona protegida, porque se requiere también desalojar de su seno asentamientos de inmigrantes, así como imponer estricto impedimento a la extracción de materiales de construcción en lechos de ríos y arroyos.

El Ministerio de Medio Ambiente debería voltear rostro hacia personas físicas y jurídicas que abusan de sus influencias políticas o económicas para aprovecharse de recursos forestales o hídricos de ese patrimonio nacional, porque el daño inferido al parque no solo es por conuquismo o sobrevivencia.

La preservación de ese parque es asunto de vida o muerte para las provincias de la región noreste y una meta de altísimo interés nacional que incluya, además de la prohibir la tala y el conuquismo, la aplicación de programas sociales que afronten la pobreza que padecen comunidades de su entorno.