La historia de la radiodifusión en República Dominicana no puede escribirse sin nombres como el de Joaquín Jiménez Maxwell. Locutor, declamador y propulsor de un estilo que brilló en la época de oro de los noticiarios radiales, Jiménez Maxwell fue un profesional que hizo grandes aportes a la comunicación. Su muerte a los 76 años de edad ocurrida el domingo en la noche pudo apagar su vida, pero no renegar de sus valiosos servicios profesionales. La capacidad e innovación que demostró en la creación de la escuela noticiosa que fue Radio Mil Informando, de la que fue una sus voces más distintivas, se correspondía con su vasta cultura. Su vibrante prosa la plasmó no sólo a través del micrófono, sino de los libros Memorias del fracaso de un triunfador y Espinas y rosas en la vida de un locutor , así como en sus artículos periodísticos. Era también un caballero que defendía sus convicciones con altura y elegancia. Con su muerte el país pierde a un ciudadano ejemplar y los medios de comunicación a un reputado profesional. Paz a sus restos.

