Ramón Orlando Valoy se ha ganado el título de Maestro, no como un simple gesto de respeto, sino como el resultado de una vida entera entregada a la música. Su extensa trayectoria, marcada por la excelencia como cantautor, músico, arreglista y productor musical, lo ha convertido en el arquitecto de grandes canciones que han trascendido generaciones.
A inicios del pasado año, llevó el merengue sinfónico al Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, marcando un hito para la música dominicana en uno de los escenarios más importantes del mundo, siendo esta presentación un reconocimiento al valor artístico del merengue y demostrando que este género que identifica a los dominicanos es capaz de dialogar con la música universal.
Ese amor profundo al merengue es la razón por la cual al maestro le duele la escasa difusión en las emisoras radiales y la ausencia de estaciones especializadas en merengue, afirmando que el ritmo pierde espacio en la radio nacional a diferencia de otros géneros.
Valoy lamentó que casi no existan emisoras dedicadas al merengue, señalando que predominan estaciones urbanas, salseras o de música en inglés.
“El problema de nosotros es ese. No tenemos apoyo”, sostuvo. Indicó que algunas emisoras colocan merengue en la madrugada, cuando casi nadie escucha, y que en horarios de alta audiencia apenas se programa una hora, lo que considera insuficiente.
“Entonces hay que esperar el fin de semana para que Fausto Polanco, que tiene un programa de merengue, creo que, de una hora, ponga merengue”, agregó.
A pesar de este panorama, aseguró que el merengue sigue siendo “imbatible”, gracias a pilares del género como Fernando Villalona, los Hermanos Rosario, Sergio Vargas, Eddy Herrera y él mismo, quienes se han mantenido activos y continúan llenando bailes.
“Eso es lo que nos ha salvado”, afirmó. No obstante, reiteró que lo que realmente le hace falta al merengue en la República Dominicana es radio, emisoras exclusivas y comprometidas con la difusión permanente del género.
50 aniversario
El maestro Ramón Orlando se prepara para uno de los retos más grandes de su carrera: celebrar sus 50 años en la música con un concierto multitudinario en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, un escenario tradicionalmente reservado para los grandes artistas internacionales.
Durante una entrevista con el equipo de Qué Pasa!, el reconocido músico y productor explicó que la organización del espectáculo ha sido compleja, principalmente por la gran cantidad de artistas que desean participar, aunque ya tiene algunos confirmados, pero hay otros que han mostrado su interés de ser parte de este evento musical.
Hasta el momento, la cartelera artística para el espectáculo, que reunirá emblemáticas figuras del merengue, la bachata, la música típica y la balada, está compuesta por: Fernando Villalona, Mily Quezada, Miriam Cruz, Alex Bueno, Sergio Vargas, Los Hermanos Rosario, Carlos David, Gaby Arias, Aramis Camilo, Peter Cruz, José Alberto “El Canario”, Sexappeal, Raulín Rosendo, Carlos Manuel “El Zafiro”, Ray Polanco, Henry García, Cuco Valoy, Miguel Miguel, Pochy Familia y El Prodigio, entre otros.
“Es un concierto que no es solo mío, es una celebración de lo mejor que ha dado la música dominicana al mundo durante décadas. Por esa razón, el escenario reunirá a intérpretes de distintas generaciones y estilos, muchos de los cuales han trabajado conmigo en diferentes etapas de mi trayectoria musical”.
El artista reconoció que llevar este espectáculo al Estadio Olímpico implica romper con ciertos prejuicios de la industria, donde ese espacio suele asociarse únicamente con artistas de proyección global. Sin embargo, afirmó que asumió el reto porque entiende que la música dominicana merece ocupar ese escenario con la misma dignidad y grandeza.
“Durante años se nos ha encasillado”, recordó. “Hubo épocas en las que, aunque tuvieras éxitos comprobados, si no respondías al molde comercial del momento, simplemente no te daban espacio. Hoy pasa algo parecido con el Olímpico, si no eres una figura como Bad Bunny, Shakira o Romeo Santos, no te puedes presentar aquí, pero alguien tenía que atreverse”, señaló el intérprete de Mil maneras.
Ramón Orlando subrayó que este evento representa mucho más que una celebración personal. Se trata de un homenaje a la historia musical del país y a los géneros que han definido la identidad dominicana.
En cuanto al respaldo institucional, el maestro consideró que un espectáculo de esta magnitud debería contar con mayor apoyo del Estado, al tratarse de una manifestación cultural que proyecta la identidad nacional.
No obstante, valoró positivamente el apoyo de una empresa privada, que según sus propias palabras ha contribuido de manera significativa a cubrir gran parte de los costos de producción.
Sobre la venta de boletas, admitió que ha sido un proceso retador, aunque confía en que el público responderá. Dijo que en algunos pueblos del país se están preparando tours para venir al concierto.

