Desde la izquierda, José Miguel Bonetti Du-Breil, ejecutivo del Escogido; Carlos Peña, gerente general de los Leones; Ramón Santiago, dirigente de los rojos, y Joel Lithgow, asistente del gerente general.
Tras haber jugado por 10 años con los Leones del Escogido y posteriormente haberse desempeñado en distintas posiciones como coach de ese mismo equipo, Ramón Santiago escribe una nueva historia en su relación con esa franquicia, al conducirlos a la final siendo el dirigente.
“Tengo una emoción que no la puedo describir…para mí es un orgullo y honor ser parte de una organización como los Leones del Escogido, jugué aquí, gané campeonatos y tener la oportunidad de hoy estar en la final siendo el mánager, se siente diferente”, describió Santiago tras el avance de los 17 veces campeones nacionales a la final.
Pese al disfrute y celebración por el paso dado, Santiago aterrizó toda sensación de triunfalismo al reconocer que la misión no está completa.
“Sabemos que el trabajo no está terminado. Nosotros vamos en busca de la corona 18”, aseveró Santiago, señalando que todavía deben jugar la final y ganar los cuatro partidos que los acreditará como campeones: “esa es nuestra meta”.
Resiliencia
Cuando el nativo de Las Matas de Farfán tomó las riendas de los Leones, que tenían récord de 13-18 a inicios de diciembre, sabía que tenía que sacar a flote a los campeones nacionales y del Caribe.
Su primer paso fue ganarse la confianza de sus jugadores y que estos asumieran de forma inmediata su filosofía de juego, para llevar al equipo a la postemporada e ir por la defensa del título.
Habiendo vivido muchas experiencias dentro de la cueva roja, Santiago conocía de lo que era capaz un equipo como el Escogido, por lo que apeló al lema de “un juego a la vez” para pasar diariamente la página a la del día siguiente.
“Sé que mucha gente nos descalificó en la serie regular, pero nosotros confiamos plenamente en el grupo de jugadores que tenemos. Por eso nunca puedes menospreciar a un campeón”, refirió Santiago.
Agradecido
Carlos Peña en su primera experiencia como gerente general, no ocultó sus emociones y se mostró satisfecho con el trabajo de los peloteros y de los coaches.
“Agradecimiento es lo que siento, primero con Dios y luego con los muchachos, por su entrega, ya que juegan dándolo todo hasta el último out, mostrando su coraje y compromiso”, expresó Peña, quien resaltó a Ramón Santiago: “Siempre confié en que era el hombre indicado para esta misión”.
