El ingeniero Juan Gómez advirtió que la indisponibilidad de esta unidad —que aporta 360 megavatios (MW) de generación base a bajo costo— obliga a sustituir esa energía por fuentes más caras.
La salida por mantenimiento de la Unidad 2 de la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC), prevista por 41 días, añade presión al sistema eléctrico nacional, con posibles efectos tanto económicos como sociales en medio de un escenario ya frágil para el sector, según el secretario de Energía del partido Fuerza del Pueblo, Juan Gómez.
La principal empresa pública de generación del país informó que esa unidad estaría fuera de operaciones hasta el jueves 30 de abril, ya que se encuentra en la parada de mantenimiento de las 48,000 horas. Es decir, se le hará inspecciones y sustitución de componentes bajo supervisión del fabricante General Electric. Durante este período, la Unidad 1 continuará operando.
En ese sentido, el ingeniero Gómez advirtió que la indisponibilidad de esta unidad —que aporta 360 megavatios (MW) de generación base a bajo costo— obliga a sustituir esa energía por fuentes más caras. Explicó que la electricidad producida en Punta Catalina ronda los 12 centavos de dólar por kilovatio hora (kWh), mientras otras generadoras como Karpowership alcanzan un precio monómico de compra hasta de 183 centavos.
«Para que tengas una idea. Si las barcazsas de Karpowership operaron en el año pasado a 183 centavos, mucho antes del actual conflicto del Medio Oriente, imagínate ahora con el precio del petroleo más alto, ya que esas plantas trabajan con fuel oil», expresó al El Nacional.
A su juicio, esta diferencia impacta directamente las finanzas del sistema, que ya arrastra un déficit estructural. “Se trata de un golpe económico importante”, señaló, al indicar que el incremento en los costos de generación podría traducirse en mayores subsidios estatales o presiones tarifarias indirectas.
En el plano operativo, Gómez alertó sobre el riesgo de inestabilidad. Recordó que en apagones generales recientes una de las unidades de Punta Catalina estaba fuera de servicio, lo que redujo la capacidad de respuesta del sistema. Sostuvo que, con ambas unidades en línea, la probabilidad de fallas generalizadas habría sido menor.
«Es una diferencia gigantesca el costo para el país cuando sale de operación Punta Catalina. A sabiendas que uno de los mayores problemas de nuestro sistema, además del tema de todas las fallas en distribución, es el financiero. Entonces, ya por ahí tiene un impacto importante. Y, otro elemento importante, que la población también lo tenga presente, es que las dos veces que ha ocurrido los apagones generales de noviembre 2025 y de febrero 2026, una de las unidades de Punta Catalina ha estado fuera. En consecuencia, cuando empieza el evento de crisis y empieza a salir generación de esta planta se lleva el sistema completo”, explicó.
Nueva generación
Aunque se proyecta la entrada de nuevas plantas privadas, como la Central de Manzanillo Energía 2000, el especialista aclaró que estas no aportarán su capacidad total 400 MW de inmediato, debido a los procesos de prueba técnica que pueden extenderse entre seis meses a un año. Dentro de este procedimiento señala el de Verificación de Restricciones Operativas de Centrales Térmicas (Verope).
“Dentro de esta, generalmente se encuentran pruebas de verificación (VE), chequeo de sistemas eléctricos, mecánicos y de control, a los fines de confirmar de que todo está instalado correctamente. Asimismo, pruebas operativas (RO / OP), arranque de la planta, sincronización al sistema eléctrico, operación en distintos niveles de carga, pruebas de desempeño (PE), medición de potencia (MW reales vs diseño), entre otras”, detalló Gómez.
Apagones
En el ámbito social, los efectos ya comienzan a sentirse. El presidente de la Asociación de Comerciantes Detallistas y Empresarios Emprendedores, Apolinar Leyba Badía, denunció interrupciones eléctricas prolongadas de hasta cinco horas en sectores como Sabana Perdida, que han afectado la operatividad de pequeños negocios.
Indicó que los apagones provocan pérdidas en productos refrigerados, disminución de ventas y una caída en la actividad económica de los barrios, por lo que pide a las autoridades tomar medidas más acertadas y apoyar ese sector.
“Así que nosotros, los pequeños comerciantes, somos afectados directamente con esta tanda de apagones. El presidente Luis Abinader que, por favor, regularice esta situación, ya que nos han venido dando palos a nuestros negocios con esos apagones y el mal manejo de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE), que han sido muy deficitarias e ineficientes», afirmó Leyba.
Punta Catalina: 132 días fuera de servicio
Al completar el período de salida temporal el 30 de abril de este año, Punta Catalina estaría acumulando 132 días fuera de operaciones desde el 2023, según los propios datos e información comunicado por esa empresa, en el que afirma que esas paradas se debe por asuntos de mantenimiento y no de averías.
En 2023, la Unidad No. 2 estuvo fuera de servicio 43 días —del 3 de junio al 16 de julio— para cumplir el mantenimiento de las 24,000 horas de operación de la turbina. Las tareas incluyeron el desarme, inspección y mantenimiento de válvulas y rodamientos del turbogenerador, inspección de espesores en caldera —hogar, sobrecalentador primario, recalentador y economizador— y revisiones generales de equipos críticos con especialistas técnicos del fabricante.
En 2024, fue la Unidad No. 1 la que cumplió su ciclo equivalente, con una parada de 45 días entre el 8 de junio y el 23 de julio. Además del mismo protocolo de turbina, se realizó una revisión más exhaustiva de la caldera, con reparaciones en la zona de soplado del hogar, sobrecalentador primario, sobrecalentador secundario y recalentador. Este mantenimiento explica el descenso del factor de planta de PC1 de 88% en 2023 a 74% en 2024, cifra que se recuperó a 83% en 2025, confirmando que la caída no respondió a ninguna falla sistémica.
En 2025, ambas unidades realizaron paradas menores. La Unidad No. 1 estuvo fuera del 25 de febrero al 18 de marzo para reparaciones en el sobrecalentador primario y recalentador de la caldera, recuperación de espesores en tubos, instalación de camisas protectoras y sustitución de mangas filtrantes del sistema AQCS de control de emisiones. La Unidad No. 2 realizó las mismas operaciones entre el 12 de abril y el 5 de mayo.
