Editorial

Salvador Jorge Blanco

Salvador Jorge Blanco

El doctor Salvador Jorge Blanco, quien falleció en la madrugada de ayer a los 84 años de edad, fue un prominente jurista que dirigió los destinos nacionales durante el cuatrenio 1982-86 y uno de los viejos robles del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Antes de ser electo Presidente ya se había destacado por su participación en acontecimientos como el desplome de la dictadura trujillista y la guerra de abril de 1965 al lado de las fuerzas constitucionalistas comandadas por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó.

A sus iniciativas se deben leyes concebidas para enfrentar la corrupción como la declaración jurada de bienes de los funcionarios públicos. También había abogado por la creación de un Tribunal de Garantías Constitucionales y se recuerda que la amnistía de los presos políticos y el retorno de los exiliados fue resultado de un proyecto de ley de su autoría cuando fue senador por Santiago en el período 1978-82.

Porque Jorge Blanco, víctima de las intrigas y la retaliación política a causa de las cuales fue incluso encarcelado bajo pretextos de corrupción cuando salió del poder en 1986, era un civilista. Como político y profesional libró ingentes batallas a favor de los derechos humanos y las libertades públicas.

Jorge Blanco había exhibido su vocación social y política con su tesis en la Universidad Complutense de Madrid sobre el derecho de asilo, inspirada en la protección diplomática a que apeló el líder peruano Víctor Raúl Haya de la Torre cuando buscó refugió en la embajada de Colombia para evadir la persecución de que era víctima.

Del ex mandatario se podía disentir en muchos aspectos, pero sería caer en la mezquindad regatearle su condición de ciudadano respetuoso. En todas sus actividades públicas se hacía acompañar siempre de su esposa ya fallecida doña Asela Mera, con quien procreó a Orlando y Lidia Leticia Jorge Mera.

Había nacido en Santiago en 1926. Y pese a que había tenido achaques de salud desempeñaba su profesión de abogado. El 22 de noviembre tuvo que ser ingresado de urgencia en el Centro de Medicina Avanzada Abel González al sufrir un golpe en la cabeza tras caerse al levantarse de su cama.

Jorge Blanco había sufrido prisión, persecución política, denuncias de corrupción y un implacable acoso de sus opositores políticos, pero lo que terminó por arrebatarle la vida fue el golpe que recibió en su residencia, del cual no pudo reponerse. La historia se ocupará de evaluar su legado.

Con su partida el país pierde a un gran ciudadano y a un buen profesional; el PRD, a un valioso dirigente, pero a los familiares les queda el legado de su ejemplo. Paz a sus restos.

El Nacional

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