Punta Cana. Aunque desde tempranas horas de la noche el cielo de Punta Cana no estaba estrellado, en esa atmósfera de nubes cargadas de agua, ya miles de personas estaban acomodadas y emocionadas, en el campo de golf de Hard Rock Hotel en espera de los dos grandes astros que sí los deslumbraría con los destellos de sus talentos en el escenario.
Alejandro Sanz y Maná fueron las dos únicas estrellas que brillaron en la fría y lluviosa oscuridad del sábado en «Un canto por Punta Cana», un concierto memorable, gracias a cada una de las espectaculares presentaciones de los artistas que se entregaron en cuerpo y alma a sus seguidores.
La emoción brotaba por lso poros y las pantallas led anunciaba quién subiría primero al escenario. A las 9:39 de la noche, Sanz, con su tour #LaGira, salió ante los gritos ensordecedores de sus seguidores al compás de Hoy que no estás.
Ocho músicos y dos coristas, entre ellos cinco mujeres y tres dominicanos, acompañaron al cantautor español, quien posee una voz espectacular, y quien durante toda la noche se mostró pícaro, encantador y sexy a su manera. “Buenas noches ¿Cómo están? Un abrazo.
Es un placer y un orgullo enorme estar aquí. La mitad de esta banda es dominicana. Siempre tengo que darle ánimo antes de salir a escena, pero hoy no he tenido que decirles nada”, dijo provocando la algarabía del público.
Con Azúcar en un bowl, Aquello que me diste, No tengo nada, Capitán Tapón, Deja que te bese, hizo suspirar a más de uno por el contenido romántico que caracterizan sus las letras.
A su repertorio de 20 temas también se le unieron canciones como Back in the city, tema que interpretó junto a su tecladista dominicano Chris Hierro, quien lleva siete años en la banda de Sanz. Asimismo, interpretó Looking for Paradise y Mi persona favorita a dúo con su corista dominicana Karina Pasián, quien es poseedora de una voz hermosa.
“Estoy celebrando tres cosas hoy. Uno: Que la bachata es patrimonio inmaterial de la humanidad. Dos: Que la mitad de mi banda es dominicana, están orgullosos de estar en su tierra, y tres, que el único rey absoluto de la bachata es Juan Luis Guerra. Ayer hablé con él y está de maravilla y le quiero dedicar esto a él y a ustedes también”, expresó Sanz interpretando Bachata Rosa, cerca de un piano de cola y rodeado por toda su banda en honor a la bachata y a Guerra, quien hace unos días fue sometido a un cateterismo.
Alejandro, no se despidió sin interpretar antes, Amiga mía, Ella, No es lo mismo, Mi soledad, cerrando con Corazón partío, a las 11:14 de la noche.
Maná
Cinco minutos después de bajar Sanz una intensa lluvia empapó a todos los presentes durante unos 20 minutos, pero eso no importó estaban con los ánimos arriba para disfrutar de Maná, quienes salieron una hora después de Sanz.
El corazón comenzó a bombear adrenalina cuando la banda mexicana salió a las 12:18 de la medianoche con los acordes de Cómo te deseo.
“Buenas noches Punta Cana. Estamos muy contentos de estar aquí. Esta noche nos la pasaremos como dicen los mexicanos bien chin!@%” dijo Fher, quien cumplió lo que prometió y un poco más.
Un repertorio de sus canciones más emblemáticas trajo con sigo la banda que suena hasta más espectacular que en sus discos de estudio.
De pies a cabeza, corazón espinado, Oye mi amor, No ha parado de llover, Vivir sin aire, El muelle de San Blas, Mariposa traicionera, fueron bailadas y coreadas a todo pulmón, hasta quedarse sin voz por los inagotables asistentes.
Al igual que Sanz, Maná expresó el gran respeto que sienten por Juan Luis, como persona y música. Posteriormente el vocalista de la agrupación que llevaba una camiseta que rezaba “We are all equal” (Todos somos iguales) interpretó Bendita la luz.
Los mexicanos quienes ofrecieron un concierto excepcional culminaron a la 1:58 de la mañana con Rayando el sol, el cual también es el nombre de su tour.
UN APUNTE
Las llaves
Alejandro Sanz y Maná recibieron las llaves de Punta Cana, la mañana del sábado de manos del síndico de esa localidad, Ramón Antonio Ramírez y el regidor Elvis Martínez.