¡Concéntrese, Presidente!
En el mítico lugar de la cultura popular que es el parque Enriquillo, ha tenido asiento todo un enjambre de buscavidas como: prestidigitadores, encantadores de serpientes, tragasables, taroteros, hechiceros, nigromantes, y los muy atractivos telépatas que, articulando sus pensamientos, uno de ellos, el de ojos no vendados adoptando una definición subjetiva le pide al otro […]
