Washington.– Los líderes del comité legislativo del Senado de Estados Unidos centrado en la OTAN rechazaron este sábado las amenazas del presidente Donald Trump de imponer aranceles a ocho países europeos, como represalia por su oposición a la pretensión de Washington de anexar la isla de Groenlandia.
En un comunicado conjunto, la demócrata Jeanne Shaheen y el republicano Thom Tillis, quienes integraron recientemente una delegación bipartidista que visitó Dinamarca, calificaron como contraproducente la postura del mandatario, recordando que los países señalados son “los aliados más cercanos” de Estados Unidos.
“Seguir por este camino es malo para EE.UU., para las empresas estadounidenses y para nuestros aliados. Este tipo de retórica beneficia a adversarios como Putin y Xi, que desean ver a la OTAN dividida”, advirtieron.
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Países amenazados
Trump anunció que podría imponer aranceles a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, naciones que han manifestado su rechazo a la anexión de Groenlandia y que han enviado o anunciado el envío de tropas para reforzar la presencia militar en la isla.
Ante esta situación, los senadores instaron al presidente a abandonar las amenazas y priorizar el diálogo diplomático con los aliados europeos.
Uso de aranceles como herramienta política
Desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha utilizado los aranceles como mecanismo de presión política, imponiendo aumentos de hasta un 50 % a productos procedentes de países como Brasil e India, en respuesta a disputas políticas y comerciales.
Tensión por Groenlandia
Las declaraciones del mandatario se producen luego de que Dinamarca anunciara un aumento inmediato de su presencia militar en Groenlandia, acompañado de maniobras defensivas. A esta iniciativa se sumaron Francia, Alemania, Suecia, Noruega, Finlandia, Países Bajos y Reino Unido.
Washington sostiene que su interés en Groenlandia responde a razones de “seguridad nacional” y al objetivo de evitar la influencia de China o Rusia en la región, rica en metales preciosos y tierras raras.
No obstante, el Gobierno danés ha reiterado la soberanía de la isla y rechazado cualquier intento de control por parte de Estados Unidos, aunque aceptó crear un grupo de trabajo con la administración Trump para tratar las diferencias sobre el tema.

