Opinión Articulistas

Sociedades estatales

Sociedades estatales

En los últimos años el Estado dominicano ha venido ejecutando una reforma paulatina en la gestión de las empresas estatales que, aunque en gran medida ha pasado desapercibida, supone un cambio importante en la dirección correcta que en el mediano y largo plazo traerá enormes beneficios para el país y el mismo Estado.

El viernes pasado mediante dos decretos el Poder Ejecutivo ordenó la sustitución de la Empresa de Transmisión de Electricidad Dominicana (ETED) y la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) por sociedades comerciales de capital totalmente estatal, lo que representa una continuidad de esa estrategia.

Por décadas el Estado dominicano estuvo creando mediante decretos un montón de entidades públicas para la ejecución de actividades netamente comerciales que quedaban sujetas a un marco jurídico y contable que no era compatible con su objetivo.

Esa incompatibilidad genera costos e ineficiencias que han afectado la sostenibilidad financiera de esas entidades que necesitaban operar más como empresas que como oficinas públicas.

En los últimos años eso ha cambiado. La Oficina Metropolitana de Autobuses ahora es la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses, S.A., la Central Termoeléctrica de Punta Catalina hoy es la Empresa de Generación Eléctrica de Punta Catalina, S.A., una Dirección del Ministerio de Defensa es hoy la Industria Militar Dominicana, S.A., de primera instancia fue creada la Empresa Minera Dominicana, S.A., y ahora la medida, correctamente, se ha extendido a ETED y OPRET.

La sustitución de empresas estatales creadas por decreto hacia sociedades comerciales crea muchas oportunidades en la gestión de las empresas estatales, una de las más interesantes es la creación de una empresa tenedora (holding) estatal.

Las nuevas sociedades comerciales se han venido creando con el Estado dominicano por intermedio de un Ministerio fungiendo como su principal accionista lo que va a presentar dificultades que una tenedora va a aliviar y va generar múltiples oportunidades que la actual estructura no permite, y es un tema sobre el cual tengo la intención de profundizar en un próximo artículo.

Por mucho tiempo ha existido una profunda falta de entendimiento sobre las diferencias de las funciones públicas y privadas del Estado, pero esta creación de sociedades comerciales estatales muestra que esto finalmente está cambiando y que hay un reconocimiento que aún siendo ejecutado como un monopolio del Estado, muchas funciones que habían sido delegadas a oficinas públicas requieren una visión mercantil de las mismas, por ser esencialmente actividades empresariales del Estado. Todo esto es un paso importantísimo en la dirección correcta.