La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, es una firme defensora de la soberanía de su país y del principio de no intervención a escala continental.
Solidaria con los países que han emprendido su segunda independencia y gestora en su país de un modelo socio-político de democracia con justicia social y respeto a la diversidad cultural.
Ante el agresivo y persistente acoso imperialista ha emprendido rutas alternativas a la dependencia de EE. UU., ampliando la cooperación con Rusia y China, vinculando al polo multipolar de los BRICS y al Sur Global
En represalia, el fascismo trumpista ha lanzado contra el gobierno y el proceso pro autodeterminación de México, determinadas modalidades de guerra híbrida y graves amenazas de intervención militar con el pretexto de atacar los cárteles de la droga.
Un componente de esa guerra incluye fomentar las protestas violentas con temas de alta sensibilidad, en este caso la narco-violencia de los cárteles.
Amplios sectores de la sociedad mexicana reconocen que la presidenta Sheinbaum ha actuado contra los cárteles, pero se ha negado a aceptar la intervención de tropas especiales de EE. UU. con ese pretexto; y eso ha determinado que las derechas y la CIA recurran a organizar protestas extremadamente violentas.
Están aprovechando el clima de inseguridad y de asesinatos selectivos impuestos por las narcobandas armadas al servicio de los cárteles de la droga. La nueva derecha fascistoide y las agencias estadounidenses son expertas en estimular la subversión por vía digital contra gobiernos soberanos.
La presidenta Sheinbaum ha denunciado que las protestas fueron financiadas por políticos de derecha y días antes de la marcha frente a la casa de gobierno, aseguró que la manifestación estaba siendo fomentada por “bots” en internet
Es un plan perverso mediante el cual la CIA, en relación con la DEA, arman las bandas, organizan las protestas y estimulan la violencia extrema de los carteles perseguidos por el gobierno.
Esto lo están fomentado hasta frente al Palacio de Gobierno donde reside la presidenta; al extremo de destruir la verja de protección con un balance de 100 policías heridos.
Claudia Sheinbaum mantiene niveles de aprobación por encima del 70?% en su primer año en el cargo y las agencias gringas han decidido crear graves problemas con el interés de mellar su fortaleza.
Incluso están activando la extrema derecha continental contra el modelo de soberanía que representa México
Estamos frente a otra muestra de que con este imperialismo decadente es inevitable la confrontación. Es un imperialismo fascista.

