“Algo increíble”.
Así definió Ramón Martínez su exaltación al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.
Ramón es el cuarto pitcher dominicano que más triunfos ha logrado en el béisbol de las Grandes Ligas con 135 victorias.
Sólo ha sido superado por Juan Marichal, 243, Pedro Martínez, 219 y Bartolo Colón, 204.
Dijo que “Dios y su familia son los responsables de su presencia en el ceremonial de exaltación del Pabellón de la Fama”.
Valoró la formación y el concepto de familia que le inculcaron sus padres junto a sus hermanos.
Saludó la presencia de sus familiares en el acto y tuvo palabras especiales para Rufino Campusano, padre del ex jugador Silvestre Campusano, al señalar que “fue la primera persona que descubrió mi talento para jugar al béisbol”.
También agradeció a Rafael Avila, Nelson Gerónimo, Elvio Jiménez y a Eleodoro Arias.
Eleodoro fue su edecán.
Ramón ganó 21 partidos y tuvo 8 derrotas en la campaña del 1990 cuando concluyó segundo en votaciones para el premio Cy Young. Concluyó segundo en efectividad y ponches propinados.
En ocho oportunidades ganó diez o más encuentros por temporada, y en cuatro de ellas logró más, incluyendo dos de 17 y una de 20 triunfos.
Andrea Hernández
Andrea Hernández dijo que se consideraba una “mujer afortunada” al ser una nueva Inmortal del Deporte Dominicano.
Es la segunda mujer judoca que llega al Pabellón de la Fama. La primera fue la sanjuanera Dulce María Piña y la quinta en general de su deporte.
Andrea tiene méritos de ser la primera judoca que ganó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos del Caribe y plata en los Juegos Panamericanos.
Destacó la ayuda en su carrera de Jaime Casanova y Juan Chalas, así como Ramón María Hernández.
Alejandro Tejeda
Alejandro Tejeda, escogido en baloncesto, definió como una coincidencia el hecho que jugó por 17 años, el número de su camiseta el 7 y fue exaltado el número 7.
Alejandro dijo sentirse muy feliz con su elección y agradeció a quienes fueron vitales para ser un jugador de baloncesto disciplinado y con muchas garras.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

