Se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso.”
“No hay secretos para el éxito. Éste se alcanza preparándose, trabajando arduamente y aprendiendo del fracaso.”
Colin Powell
La Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional y el Comité Organizador del Basket Superior tienen a partir de esta noche un gran reto.
Y la tarea no es fácil.
Hay que vencer varios obstáculos:
Que los fanáticos regresen al Palacio de los Deportes.
Orden y control de los espectadores en la Media Naranja.
Disciplina de los jugadores y todo el personal de los equipos.
Que la comisión técnica haga valer sin “compadreos” las reglas que fueron acordadas en el Congresillo Técnico del torneo.
Que la comisión de seguridad junto a la Policía evite confrontaciones innecesarias y busquen la mejor forma de que todo pueda transcurrir sin romper el orden.
Que los delegados de los clubes Rafael Barias, Mauricio Báez, San Carlos, Bameso, El Millón y Huellas, sean los primeros en observar una conducta ejemplar.
Cero intervención de los miembros del Comité Organizador y de la Abadina en el juego. Los árbitros son los responsables de impartir justicia.
Los miembros de la cadena de televisión y radio deben ser independientes en su trabajo, aunque tengan sus preferencias.
Los datos de los juegos deben llegar a los medios informativos lo más rápido posible para mejor la promoción del evento.
Las boletas deben estar en sus lugares temprano y bien protegidas para evitar confusiones y falsificaciones.
Se deben habilitar las puertas de la prensa, los jugadores y las personas invitadas especiales para también tratar de que no se originen caos.
El personal que laborará en la Abadina debe hacerlo con conciencia y pensando en cumplir con sus obligaciones.
Cada quien debe asumir su compromiso y no inmiscuirse en otras responsabilidades que no sean de su incumbencia.
El control fuera del Palacio de los Deportes tiene que ser estricto para evitar los asaltos, robos de celulares y otras cositas.
El deseo de conquistar la corona no puede estar por encima de impulsar el baloncesto, que hoy necesita más que nunca un repunte para la familia que ama esa disciplina deportiva.
Hay que imprimir confianza en los fanáticos para que lleven a sus hijos y familiares a disfrutar de un sano entretenimiento en el Palacio de los Deportes.
Faltan algunas recomendaciones, pero los teóricos de la Abadina y el Comité Organizador lo saben demás.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

