Hondo pesar ha causado el trágico desenlace del naufragio que sufrió una lancha en alta mar al localizarse ayer los cadáveres de dos de los cuatro tripulantes.
Los cuerpos sin vida de Laura Ricart, de 35 años, y del español Javier Jorge, fueron ubicados y rescatados a unas 11 millas al sur de Playa Guayacanes, en San Pedro de Macorís.
Laura y su esposo Plinio Jacobo salieron a pescar el jueves pasado desde el puerto de Boca Chica en la lancha Aqualum, junto a Jorge y el estadounidense Robert Wagner.
Equipos de rescate de la Marina, Fuerza Aérea y de voluntarios conceden escasas posibilidades de que Jacobo y Wagner sobrevivan al naufragio que supone también el hundimiento de la lancha.
En razón de que los cadáveres no presentaron estado de putrefacción, las autoridades presumen que los tripulantes lucharon por sobrevivir mucho tiempo después del naufragio que se cree fue provocado por el intenso oleaje.
En la jornada anterior de búsqueda de los cuatro náufragos, los socorristas encontraron tres chalecos salvavidas, una neverita de playa, una chapaleta de buceo y una bolsa con golosinas, lo que ofrece un panorama desalentador respecto a la localización con vida de los otros dos ocupantes de la lancha.
El director del Instituto de Patología Forense ha prometido entregar en las próximas horas un informe sobre la necropsia a los cuerpos de Laura Ricart y Javier Jorge, a los fines de determinar si cayeron al mar todavía con vida.
Se resalta el gran despliegue de unidades navales y aérea en procura de localizar a los otros dos náufragos, que abarca un área marítima desde Punta Cana hasta Pedernales.
Tragedias como la que hoy acongoja a la sociedad dominicana deberían motivar que autoridades y clubes náuticos provean a tripulantes de botes y lanchas de datos actualizados sobre estado del tiempo y comportamiento del oleaje marítimo.
Son frecuentes las noticias sobre pescadores o deportistas cuyas embarcaciones naufragan a causa de un mal tiempo, que mucha veces ignoran al zarpar.
Aunque la llegada de un frente frío dificultará la búsqueda de los otros náufragos, se alienta a no desmayar en los esfuerzos por localizarlos, Dios quiera que con vida.

