Tubérculo Presidente tiene mucho más que la fuerza para para pegar muy alto y fuerte en la taquilla, porque comporta un cine profesionalmente mejor estructurado, a lo que agrega: una gracia espontánea y provocadora de la risa a partir de una interpretación más cinematográfica de sus talentos y un enfoque crítico en la práctica política, sobre todo en torno a la corrupción y las manipulaciones del poder para enriquecer potentados.
La segunda entrega de la saga, ha sido trazada para contar con una proyección internacional al incluir talentos reconocidos de Venezuela, Puerto Rico y Colombia. Tubérculo Presidente deja ver la calidad que alcanza la trayectoria de Archie López, quien ha sabido construir un estilo de comedia que se perfeccionó con algunos lances en Tubérculo Gourmet.
Víctor Reyes maneja la idea original de López y Reyes, del Tubérculo y Tyrson como presidente y vice-presidente para entregar una trama que se desglosa a partir de una larga entrevista que les hace en Palacio, Juan Carlos Arciniegas (crítico de CNN), quien se representa a si mismo, y que imprime una perspectiva muy latinoamericana al proyecto. Raymond Pozo y Miguel Céspedes logran darle a sus personajes la profundidad y comicidad singular que demanda el cine, aprovechando el sello de popularidad que representan para la televisión el Tubérculo y Tyrson, apostando a un rol crítico de los traficantes del poder y los funcionarios corrompidos que tratan de aprovecha sus puestos para sacar beneficios.
La principal lección de moral política la ofrecen la Primera Dama (Cheddy García (Ángela) y la Ministra de Educación (Paula Disla) cuando ponen a comer del pésimo desayuno escolar, al funcionario que está pidiendo que le aumenten el presupuesto en ese renglón, junto a la postura firme de denuncia de lo que se pretende hacer con Loma Miranda, el punto en que con mayor coherencia, la cinta hace coincidencia con la realidad.
Orlando Urdaneta (Venezuela), cumple con efectividad su rol de antagonista, junto a su cómplice, el boricua Jorge Pabón, a quienes se unen Paula Disla, la Cheddy García, Luis Manuel Aguiló, Yaritza Reyes, Loraida Bobadilla, Raymond Figueroa y StarlingAguiló. Mención aparte, por brillar con una sorprendente efectividad en su rol de director de protocolo, Francisco Sanchis. Roberto Cavada hace bien a un tal Roberto Cavada.
EL DATO
Escenas
La cinta tiene escenas que debieron quedarse en sala de edición, como la del baño en el que se queda un importante documento recién firmado por el Presidente, un poco menos de coqueteo con la reelección.

