Opinión Articulistas

Un mundo sin minas

Un mundo sin minas

José Antonio Torres

La industria minera es un componente fundamental de una multitud de cadenas de valor que se extienden por todos los continentes. Los metales y los minerales extraídos por la minería sirven para facilitar diversos ámbitos, como la agricultura, los cuidados de la salud, las comunicaciones, el suministro de agua y energía, el transporte, la tecnología espacial, la construcción de ciudades, entre tantos otros.

Uno de los principales aspectos del avance de la historia de la humanidad, es el desarrollo de herramientas con distintos fines, esto lo podemos ver desde la edad de piedra hasta la revolución industrial, periodos en los cuales se han descubierto y comprendido diversos metales y minerales.

Acerca de la zona minera existen testimonios ya desde la época de la Antigüedad que hablan de la explotación de un monte de hierro.

Mencionan las minas de hierro del supuesto monte Triano. En su apariencia más moderna estas minas tenían las siguientes características. Eran minas subterráneas que emplearon galerías en forma de plano inclinado.

El mineral se extraía en cestos, cuando la veta era nea se abrió más para dar paso al transporte por bueyes y caballería. Se empleaba pico, cuña y pólvora (desde el siglo XVIII) para la extracción. Los equipos de trabajo eran reducidos, de 3 a 5 hombres y se componían tanto de jornaleros como por trabajadores por cuenta propia que dedicaban parte del día o del año a estas actividades, compaginándolas con las actividades agrícolas.

Durante todo el siglo XX, tanto la cantidad de metal extraído como el número de mineros en total bajaron constantemente. El agotamiento de las minas y la automatización del transporte además del cierre de las minas parecen haber sido los factores clave.

Los mineros  se establecen paulatinamente como obreros industriales en empresas relacionadas con la siderurgia. Por estas fechas, en los años veinte, se crearon las primeras grandes empresas industriales.  Muchos mineros no solían abandonar su vivienda en la zona minera, si no estaba demasiado lejos de las vías de comunicación.