El desastre ambiental dejado en Ecuador por el eje sucesivo empresarial Texaco-Chevrón, que se ha resuelto en daños ambientales de números exhorbitantes: desde 1974 hasta 1992, período en que contaminó 2 millones de hectáreas en la Amazonía Ecuatoriana mediante el derrame de 71 millones de litros de residuos y 64 millones de litros de petróleo bruto.
La empresa norteamericana ha logrado que un tribunal norteamericano condene a El Salvador, luego que la corporación petrolera fuera condenada en Ecuador, jurisdicción solicitada por la empresa estadounidense.
Ecuador se ha ocupado de establecer que Texaco hasta 1992, explotó la zona utilizando tecnología atrasada (en violación del artículo 46 del contrato) con lo que que contaminó 2 millones de hectáreas en la Amazonía Ecuatoriana mediante el derrame de 71 millones de litros de residuos y 64 millones de litros de petróleo bruto. Para justificar su “no responsabilidad” Chevrón ha impulsado una estrategia que tiene como punta de lanza la página www.juiciocrudo.com
El gobierno del Presidente Rafael Correa, que puso fin a las facilidades que otros gobiernos le ofrecían a inversionistas norteamericanos, ha tenido que plantear su verdad y lo hace con la estrategia La Mano Negra de Chevón apelando a la sensibilidad y comprensión social de los medios que siguen el conflicto.
Un juicio
En año siguiente, 1993, las comunidades amazónicas afectadas de la provincia de Sucumbíos presentaron, en Estados Unidos, una demanda contra la petrolera Texaco por contaminación medioambiental y atentado a la salud de los habitantes.
La Chevron heredó esa demanda cuando compró y absorbió Texaco en 2001. La empresa solicitó que el caso fue trasladado a una corte de Ecuador.”
El resultado fue que la Corte Provincial de Sucumbíos, en enero de 2012, condenó a Chevrón a pagar una indemnización de 9.500 millones de dólares por haber causado uno de los ‘mayores desastres medio ambientales del mundo’ entre 1964 y 1990. Se establecía que la suma que se duplicaría –¡y alcanzaría los 19.000 millones de dólares!– en caso de que la empresa no presentase excusas a los damnificados en las semanas siguientes a la sentencia.
Chevrón, para desprestigiar esa decisión judicial y evadir su responsabilidad, alegó que, en ese juicio, los abogados de los demandantes habían falsificado los datos y presionado a los peritos científicos para encontrar contaminación donde no la había.
Chevrón decidió ampararse en el Tratado de protección recíproca de inversiones firmado entre Ecuador y Estados Unidos, y que entró en vigor en 1997, fecha posterior a la demanda indígena contra Chevrón es de 1992, y el tratado, establecido en fecha posterior, 1997 y que no contempla retroactividad.
La empresa, en su página www.juiciocrudo.com insiste en que la contaminación fue responsabilidad de PetroEcuador, empresa – indica el gobierno ecuatoriano- no tiene asignación de explotación en las zonas afectadas.
Embajada RD
El embajador de Ecuador en el país, Carlos López Damm, en conferencia que ofreció en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, ofreció una detallada panorámica del conflicto y consideró que el tema debe ser tomado por los pueblos de América Latina.

