La Junta Central Electoral (JCE) deja abierta a partir de hoy la campaña electoral, aunque hace tiempo que partidos y candidatos realizan extensa e intensa labor proselitista, por lo que ese anuncio es en cierto modo simbólico, si bien tiene efectos y plazos jurídicos puntuales.
Con la proclama oficial, la JCE asume plenamente todas las prerrogativas que le confieren la Constitución y leyes adjetivas sobre control del proceso electoral en lo relacionado al derecho de los ciudadanos a manifestarse libremente a favor de banderías políticas y de los partidos a promocionar a sus candidatos y programas.
Una vez aceptada su nominación por la JCE, las personas postuladas a la presidencia y vicepresidencia de la República no podrán ser apresadas salvo delito o crimen fragrante, ni impedírseles encabezar manifestaciones, marchas o caravanas en cualquier parte del territorio nacional.
A la JCE le corresponde tutelar los derechos constitucionales de todos los ciudadanos, sin distinción de banderías políticas, a participar en la campaña electoral en rol de candidatos o de promotores de candidaturas, por lo que sus jueces están compelidos a recibir y estatuir sobre cualquier instancia a cerca de violación de derechos relacionados con el proceso electoral.
Desde hoy, a los magistrados electorales les asiste derecho, deber y obligación de evitar el uso o disfrute de recursos del Estado (Gobierno, Ayuntamiento, Poder Legislativo, instituciones descentralizadas) a favor o en perjuicio de cualquiera de los candidatos.
Corresponde también al tribunal electoral dar fiel cumplimiento al cronograma de organización y montaje de las elecciones de conformidad con los plazos de ley, aceptación y proclamación de candidatos, incluidos las de legisladores en el exterior, así como la entrega de recursos que el Estado asigna a los partidos.
Hasta el día antes de la proclamación oficial de apertura de la campaña electoral y a pesar de lo intensa que ha sido la contienda comicial, no se ha reportado ningún acto significativo de violencia que haya generado muertos o heridos, por lo que el compromiso de partidos y ciudadanía es el de mantener y promover esos altos estándares de civilidad.
A partir de hoy comienza la cuenta regresiva de 95 días hasta la fecha de votación (20 de mayo), cuando de manera libre y sin prejuicio de ninguna especie, los electores escojan por mayoría de votos a las personas que ocuparán a partir del 16 de agosto y por cuatro años los solios presidencial y vicepresidencial. ¡A correr, fanáticos!

