Comerciantes e industriales fueron convocados por el presidente de la República, Luis Abinader, a una reunión en el Palacio Nacional en el día de mañana Martes Santo, con el fin de abordar el control de precios de los productos de la canasta básica familiar.
El encuentro del presidente ocurre en momentos en que los alimentos de primera necesidad se ven amenazados de aumento por la crisis generada a raíz del conflicto bélico en Irán, que ha provocado, a su vez, un aumento de los precios del petróleo y de materias primas.
Gremios empresariales convocados por el presidente Luis Abinader
En la reunión con el presidente Abinader están convocados los principales dirigentes del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep); Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD); la Organización Nacional de Empresarios Comerciales (ONEC); Unión Nacional de Supermercados Económicos (Unase); Junta Agropecuaria Empresarial, entre otros representantes empresariales y comerciales del país.
Una nota de la Presidencia señala que la crisis en el Medio Oriente ha disparado los precios del petróleo y sus derivados, lo que, por consecuencia, ha aumentado los precios de alimentos y servicios en diferentes países del mundo.
La semana pasada, el presidente Abinader congeló los precios de los combustibles, después de haberlos subido 15 pesos, en el caso de las gasolinas.

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El discurso del presidente Luis Abinader en marzo de 2026, motivado por el estallido del conflicto bélico que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel, se centró en la preparación económica ante un choque externo de gran magnitud.
El mandatario advirtió que la guerra ha disparado los precios del petróleo (alcanzando casi los $100 dólares por barril), lo que obliga a realizar ajustes internos.
En el reciente discurso que dirigió a la población, el mandatario calificó la situación como una «realidad externa exigente» que impacta directamente en las finanzas públicas, ya que el presupuesto de 2026 se había proyectado con un barril de petróleo a $65 dólares.
Afirmó que mantener los subsidios totales sin ajustes comprometería la estabilidad económica del país. También hizo un llamado a la población y al sector empresarial para optimizar el consumo de energía y combustibles.
Asimismo, advirtió que habrá presiones al alza en las tarifas eléctricas, el transporte y, en menor medida, en los alimentos.
Para mitigar el impacto del conflicto en el Medio Oriente, el presidente anunció una reducción parcial de los subsidios en gasolinas y gasoil (entre un 5.2% y 6.7%), permitiendo un ahorro fiscal de unos 12,000 millones de pesos, aunque el Estado seguirá absorbiendo una parte del costo.
También la continuidad de los subsidios directos a los hogares más pobres y a los fertilizantes para evitar que el alza internacional golpee excesivamente la producción local de alimentos.
El mandatario recomendó a las empresas para adoptar esquemas de trabajo remoto para reducir la demanda de combustibles.
Oposición respondió al presidente Abinader
Por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), voceros como Gustavo Sánchez, han señalado que el Gobierno utiliza el conflicto internacional como una «excusa» o «justificación» para subir los precios de los combustibles y los alimentos, alegando que la economía dominicana sigue siendo excesivamente dependiente de los fósiles por falta de una transición energética más agresiva.
Entretanto, dirigentes de la Fuerza del Pueblo sostienen que el ajuste de precios anunciado profundizará la inflación y afectará desproporcionadamente a la clase media. Asegura, además, que el Gobierno no tuviera planes de contingencia más sólidos para un escenario de inestabilidad en el Medio Oriente, a pesar de que las tensiones eran previsibles.

