CLEVELAND. Manny Acta se detuvo en medio de la oración, cerró su puño y tocó tres veces en la madera del tope de su escritorio mientras discutía sobre la rehabilitación de las lesiones de sus estelares Grady Sizemore y Carlos Santana.
El es supersticioso e inteligente. Un año dirigiendo a los Indios le ha enseñado a Acta a cubrir todas las bases.
Con un primer año de reto en Cleveland llegando a sus días finales, Acta, contratado el pasado octubre, pasó parte del pre-juego del último día en casa contra Detroit revisando lo que pasó a los Indios en 2010 y lo que les espera en lo adelante. Las lesiones, siempre la variable desconocida para cualquier equipo, fueron particularmente duras para el equipo de Acta cuando Sizemore, su veloz jardinero, y Santana, un receptor de libre estilo de bateo que tuvo impacto desde su llegada, ambos sufrieron lesiones terminales de campaña.