El flujo de haitianos indocumentados por la zona fronteriza o por cualquier otro punto del territorio tiene un costo más elevado todavía del que se suponía.
Tras los dos haitianos que escaparon de un camión de la Dirección de Migración ha salido a relucir la cuantiosa inversión del Estado en el proceso de repatriación de indocumentados en el territorio de nacionales de la vecina República.
Solo en 2025, según el director de Migración, Luis Rafael Lee Ballester, el Gobierno dispuso de 50 camiones y 8 autobuses con todas las comunidades para repatriar a los haitianos que ingresan ilegalmente al territorio.
A esa inversión, con los gastos que se supone en combustible, viáticos y otros, hay que agregar el muro fronterizo, el despliegue de tropas, equipos castrenses, drones, y los centros de retención de apresados.
Además de una necesaria investigación, Lee Ballester ha anunciado sanciones contra los responsables del traslado de los haitianos que escaparon del camión.
La verdad es que con la entrada y repatriaciones de los haitianos hay muchas suspicacias.
Pocos creen que esos nacionales de la vecina República ingresan al país a través de algún paso secreto, subterráneo o con magia.
Lo que se sospecha es que lo hacen por medio de una bien articulada estructura, de la que forma parte gente de poder.
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El elevado costo que tienen las repatriaciones es para que se ponga más empeño en restringir por cualquier vía el ingreso al territorio de haitianos indocumentados.

