Editorial

Asesinato a domicilio

Asesinato a domicilio

El asesinato del empresario inmobiliario Juan Miguel Saurina Barceló,  por encapuchados  que penetraron a su residencia en Juan Dolio, el sábado en la noche, consterna y colma de temor a una población que ya no encuentra sosiego ni en la santidad del hogar.

Saurina Barceló falleció a causa de múltiples disparos hechos a quemarropa por los vándalos, cuando el empresario  rehusó ubicar y abrir una caja fuerte requerida por el grupo de atracadores.

Se resalta  los  elevados niveles de crueldad de esos antisociales que arrastraron a su víctima ya herida de muerte hasta el lugar donde  estaba la caja fuerte de cuyo interior  cargaron con  dinero, prendas y documentos bancarios.

 Es obvio que  el grupo de maleantes conocía al empresario  o al menos  dio seguimiento a su rutina  diaria hasta ubicarlo en su casa  en compañía sólo de una trabajadora doméstica, quien  sufrió herida de bala en  el pie derecho.

La delincuencia  se extiende por todas partes y  la gente no se siente segura  en ningún sitio, con excepción de su  propia  casa, que ahora también ingresa  en la zona de riesgo de robo, atraco y asalto a manos de organizadas bandas de  asesinos y matones.

Son muchos los barrios populares y sectores residenciales  donde la gente  se exilia temprano  dentro de las cuatro paredes  del hogar por temor a ser atracada o asesinada, pero ahora los delincuentes   roban y asesinan a domicilio.

El empresario Saurina Barceló encontró la muerte en su residencia, ultimo santuario  donde la ciudadanía puede guarecerse de la creciente criminalidad.

  Ya no basta con  colocar  rejas, verjas y alarma para impedir  el ingreso a la casa de ladrones y asesinos; hoy en día las casas convertidas en fortalezas no están exentas de recibir la visita de  bandas de encapuchados, como la que asesinó a ese empresario de Juan Dolio.

Policía y Ministerio Público tienen el reto de identificar y apresar a esa manada de  asesinos que seguramente  ya han  planificado su próxima tropelía.

El Nacional

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