Todo sobre los sueños: son una realidad alternativa sin leyes físicas ni lógicas y donde cada uno construye el mundo a su manera. Freud aseguraba que los sueños expresaban nuestros deseos reprimidos. Se ha comprobado que el sueño juega el importante rol de ayudar a guardar la información aprendida durante el día. Se sabe que el consciente descansa durante el sueño y en su lugar el subconsciente toma el control.
Los sueños se manifiestan durante las etapas específicas de REM y no-REM. En los momentos del REM, los sueños se parecen más a un cuento, son más bien narrativos, con emoción y agresión. En los episodios de no-REM se registran sueños con interacciones sociales más amigables. Las personas con más depresión experimentan más instantes REM, siglas de Rapid Eye Movement, (Movimiento Ocular Rápido) la fase del sueño durante la que suceden los sueños más intensos.
Existen 3 tipos de soñadores: los que olvidan todo al despertar, los que recuerdan partes del sueño algunos días particulares, o los que son incluso capaces de tomar conciencia mientras duermen de que están soñando. Los expertos oníricos proclaman el potencial humano para controlar los sueños. Existen estudios de que, por ejemplo, los jóvenes que pasan largo tiempo jugando a los videojuegos tienen una mayor habilidad para advertir que están soñando. Y no es difícil imaginarlo, ya que los jugadores tienen en claro todo el tiempo que están desarrollando una actividad virtual en la vida real, algo parecido a lo que sucede mientras soñamos.
Una vez que adquirimos conciencia de que es un sueño, controlarlo se vuelve más fácil, y se abren nuevas posibilidades para imponer nuestras voluntades conscientes en un mundo onírico irreal. Se ha experimentado con drogas que pueden alterar drásticamente el sueño. En realidad, el mundo de los sueños es sólo la punta del iceberg porque se desconoce mucho de ese proceso, mientras nos entregamos a los brazos de Morfeo, dios del sueño de los griegos.

