Edición impresa: 9 septiembre, 2019

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De Danilo a Gonzalo
Señor director:
Danilo Medina dejará el Palacio Nacional el 16 de agosto 2020, cuando se encarnará en Gonzalo Castillo que es su sangre nueva. Gonzalo ha repetido que él será la continuidad del gobierno de Danilo. Por ello, ya estamos advertidos de lo que sería un eventual gobierno copia fiel del actual presidente. Seria sordo/mudo y patrocinador de todo lo doloso que hagan sus funcionarios. Sería el auténtico líder de la impunidad. La mitad de los fiscales serían como Carmen Lisset Núñez, la fiscal aquella pone drogas. Lucía Medina perfila para procuradora del país, y Sonia Mateo presidenta de la Cámara de Cuentos.

La inseguridad ciudadana sería decretada responsabilidad de cada quien. A los comunicadores y periodistas bocinas se les aumentaría el 100% de su sueldo. Como ganador de la presidencia aplicaría el 2 y 2, dos años Amarante y 2 años Navarro en el Ministerio de Educación.

Como discípulo de Danilo, Gonzalo convertiría en papel de baño la Constitución y encarcelaría a todos los constitucionalistas. Si ganase la presidencia, ningún funcionario público tendrá que rendir cuentas al país. Habría más libertad para todo tipo de negocios, pudiéndose formar bandas con garantía de 25 o 30 años de impunidad. Jean Alain Rodríguez y Reinaldo Pared serían ideales para dirigir el DNI y la Policía. Con Gonzalo, lo mismo que con Leonel, las cárceles seguirán siendo fuentes de ilícitos, de corrupción, abuso, privilegios, impunidad, drogas, celulares, soborno y crimen organizado.

Gonzalo es sangre nueva, transfundida del danilismo, alumno aprovechado de las enseñanzas dañinas irreversibles del PLD y su Comité Político. Con él, y Danilo detrás del trono, los daños al país en el orden, social, moral, político, económico- para los pobres- ético, etc., no cabrían en las páginas Excel. Sangre nueva sería, más Danilo, mas barrios vendidos y clubes hipotecados, mas Marlín Martínez riéndose del asesinato de Emeli Peguero con su criatura en vientre, mas diputados y senadores degradantes, pillos, liosos y con mas barrilitos, se multiplicarían los millonarios ilícitos y los males del Ministerio Publico y la judicatura, mas oficinas para la mafia nacional e internacional sin impuestos y sin persecución al estilo Odebrecht, mas delincuencia, mas corrupción, mas impunidad, mas soborno, mas atraso institucional, mas degradación y más muertos. Gonzalo va por más.

Atentamente
Lic. Santiago Martínez

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