Casa de España cumple un siglo: publica reseña



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La Casa de España conmemoró un siglo de su fundación con la puesta en circulación de una publicación, formato de revista, 292 páginas, el 21 de febrero reciente, escrito por los historiadores Manuel García Arévalo y José del Castillo Pichardo, donde reseñan los sustanciosos logros en el comercio y sobre todo en la industria de españoles, considerándose que cimentaron su zapata trascendental.

Casa de España tiene su acta de nacimiento el primero de julio de 1917, instancias del empresario español Luis Baquero Alonso, que facilitó en forma provisional la Escuela de la Divina Pastora de Santo Domingo, con la asistencia de 84 españoles de un total de 136 residentes en la capital.

Su primera directiva la presidió el ingeniero Domingo Hernández, recibiendo un fuerte respaldo de su esposa Concepción Blanco, contando con las presencias, en la histórica fundación, del doctor Joaquín Obregón García y el licenciado Silvestre Aybar Núñez de Cáceres.

Halagüeño inicio, que además contó con la presencia del historiador fray Cipriano de Utrera, director de la Escuela de la Divina Pastora.

En su primera memoria, años 1917-1918, registra 136 socios, agregados otros 76, identificados en el ejercicio 1918-1919, que reseña el primer baile organizado en 1917 en la residencia de José Domenech, situada donde posterior se edificó el primer hotel Jaragua, y el actual.

Benjamín Portela Álvarez reseñó la primera fiesta en artículo publicado en el Listín Diario el 23 de junio de 1917.
La Casa de España es la agrupación social que mayor aporte cultural ha generado a RD, muy superior a otras colonias extranjeras.

En el plano industrial, con las contadas excepciones de Vicini, que inicia a fines del siglo XIX la explotación e industrialización a gran escala de la caña de azúcar, y las firmas José Armando Bermúdez y Compañía, fundada en 1852 por el venezolano Erasmo Bermúdez Jimémez, Eduardo León Jimenes, fundando en 1903 la empresa tabaquera La Aurora y la Compañía Anónima Tabacalera, fundada en 1917 por el alemán Richard Sollner y el italiano Anselmo Copello, la estructura industrial y comercial creada por españoles, supera cualquier estimado comparativo.

Nacionales españoles radicados aquí, ampliaron la industria del ron, empezando por Andrés Brugal Montaner, oriundo de Cataluña, radicado en nuestro país al finalizar el siglo XIX, proveniente de Cuba, evadiendo la guerra de independencia y fundando en 1888 la firma Brugal y Compañía, produciendo varios rones.

Miguel Barceló Pascual, oriundo de Mayorca, funda Barceló y Compañía, elaborando varios rones y vinos y Claudino Cochón Calvo, nacido en Galicia, produce el ron Siboney; Nicanor Martínez Amor funda la Licorería Nacional, elaborando los rones Estrella y Ron 69, produciendo vinos de piña, cajuil y naranja, y Pedro Justo Carrión funda su licorería en San Pedro de Macorís produciendo el ron Siboney, y vinos.

Manuel García Costa, padre de Manuel García Arévalo, autor de esta publicación con José del Castillo Pichardo, funda junto a su suegro Bernardo Arévalo, Embotelladora Dominicana, procesando bebidas gaseosas, que siguió su hijo, y luego vendió a Pepsicola.

Francisco Lavandero González, oriundo de Niao, Asturias, funda en 1912 la Casa Lavandero, trae de España a su sobrino Ernesto Vitienes, fundando en 1924 con su hermano Emilio la firma Vitienes Hermanos, adquiriendo en 1939 Jabonería Valencia que en 1988 denomina Mercalia, S. A. presidida por Ernesto Vitienes Colubi, que fusiona luego con la Sociedad Industrial Dominicana con el nombre de Mercasid.

Empleados de Francisco Lavandero fueron los hermanos Ramón y Manuel Corripio Strems, oriundos de Valbuena, Asturias, luego Ramón se independiza organizando una ferretería, y Manuel inicia un almacén de frutos menores, incorporando luego electrodomésticos con la razón social Distribuidora Corripio, laborando con su hijo José Luis Corripio Estrada (Pepín), que diversificó el ámbito empresarial industrializando pinturas, pasta de tomates, estaciones de combustibles, fábrica de latas de metal, zinc, alambrón, importador de dos marcas de vehículos, tres periódicos, dos estaciones de televisión y una radial, deviniendo en el empresario español más diversificado y creativo, además propulsor cultural.

José María Galo MennerCazes, oriundo de Molins del Rey, Cataluña, castellaniza su primer apellido por Munné, y su hermano Triffón, y asociado con José María Trullols y Gabriel Roselló, fundan en 1935 la firma Munné y Compañía, iniciando la fabricación de chocolate en pasta y polvo, que antes se procesaba en rústicas tabletas.

José Manuel González Cuesta, natural de Asturias, es el inversionista español que ha forjado la más formidable cadena de supermercados Nacional y Olé, seguido por José Manuel Busto, Pepe, que fundó cinco y luego vendió a José Ramos Vicente cambiando el nombre por La Cadena, y Ramón Ramos Urías, natural de Pola de Allande, Asturias, funda La Sirena, tienda de tejidos, electrodomésticos y supermercados Pola, y final José Monestina revoluciona con precios y productos alimenticios elaborados el supermercado Bravo.
Francisco Martínez fundó el supermercado Asturias, que liquidó y es el único empresario que regresó a su país y explotó cultivos de naranjas en Valencia, Andalucía, fallecido.

Esos pormenores entre otros relevantes son descritos en la publicación que comento, prueba del impulso poderoso que españoles han aportado a República Dominicana con nuevos conceptos de supermercados, electrodomésticos y una gama industrial admirable.