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Catalejo

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Anulfo Mateo Pérez

Cinismo y arrogancia.-

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El imperio estadounidense, que de forma cínica habla de libertad, democracia y derechos humanos impuso a sangre y fuego las dictaduras de Rafael Trujillo, Fulgencio Batista, François Duvalier, Alfredo Stroessner, Anastacio Somoza, Augusto Pinochet… y pese a ello, pretende darle lecciones democráticas a Cuba.

¿Quién interviene nuestros países con tropas militares, agencias de inteligencia y organismos multilaterales de pacotilla, como la OEA, para someter a la barbarie a nuestros pueblos? ¿Cuba o EE.UU?

¿Quién derroca gobiernos democráticos, porque no les sirven a sus intereses, como los encabezados por Juan Bosch en nuestro país y al médico-cirujano socialista chileno Salvador, Guillermo Allende Gossens?

¿Quién colocó bombas en aviones de los presidentes Omar Torrijos (31 de julio, 1981), y Jaime Roldós Aguilera, su esposa Martha Bucaram, y tripulantes (24 de mayo, 1981), poniendo fin a sus vidas? ¿Cuba o EE.UU?

¿Quién financió al confeso terrorista Luis Posada Carriles, para que colocara una bomba en el avión cubano, que despegó de Barbados, 6 de octubre, 1976, muriendo 73 personas? ¿Cuba o EE.UU?

¿Quién saquea en los países del Tercer Mundo nuestro oro, bauxita, ferro-níquel, litio, plata, cobre, plomo… y encabeza la contaminación y destrucción de nuestro medio ambiente? ¿Cuba o EE.UU?

A todas esas interrogantes hay una sola respuesta: El imperio estadounidense, el amo del mundo, es responsable de esos hechos abominables, y aun así pretende dar lecciones democráticas a Cuba.

Ante el bloqueo económico, comercial y financiero de EE.UU. Cuba se mantiene firme, imbatible; no sólo por las convicciones revolucionarias de su pueblo, sino por la solidaridad en todo el mundo. El bloqueo, más temprano que tarde, tendrá que terminar.

Por: Anulfo Mateo Pérez

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El Nacional