Cójanlo



Grito fuerte

La Asociación Dominicana de Ferreteros (Adodefe) gritó con bastante fuerza, para que se oiga con claridad el drama que dice padecen sus miembros. Al asumir como nuevo presidente de la entidad, Arturo Espinal afirmó que el negocio está de capa caída por las supuestas violaciones de las reglas de juego, pero también por la violencia.

Si Industria y Comercio no interviene para frenar las ventas directas de los fabricantes a los consumidores, Espinal no augura mucho tiempo de vida a los pequeños y medianos ferreteros.

El otro gran desafío con que tienen que lidiar los negocios es la delincuencia, que según Espinal ha obligado a los dueños de ferreterías a cerrar temprano y reforzar la seguridad.

Durante muchos años los ferreteros han desempeñado un papel clave en la dinamización de la economía, llegando a convertirse en el centro de la venta de materiales de construcción en barrios populares.

El temor que manifiesta Adodefe frente a la creciente ola delictiva es compartido por otros sectores cuyos miembros han sido víctimas de asaltos y otros actos de violencia. El grito de los ferreteros podrá ser un desahogo, pero sería muy necesario que las autoridades lo escuchen y que tomen las medidas pertinentes.