Como cada domingo



El rol de Ruth.-

Cuando fue designada directora general de la Feria del Libro, mucha gente no conocía a Ruth Herrera, fuera de los medios periodísticos culturales y editoriales especializados, debido a su trabajo para Alfaguara.

No se tenía idea de su experiencia para la compleja labor logística de montar la Feria del Libro más compleja y demandante que tiene que afrontar cada año quien ocupe ese cargo.

Callada, efectiva y sistemática, Herrera con su trabajo, su perspectiva de trabajo en equipo, con su visión organizativa y de evaluación de los elementos intelectuales con los que hay que bregar, Ruth resultó una sorpresa por la capacidad demostrada y su sentido de justicia en las decisiones que le toca tomar.

Lleva ya en su haber dos ferias internacionales del libro de Santo Domingo, dos regionales y una representación oficial de país invitado en la Feria del Libro de Madrid (éxitos que no son exclusivamente atribuibles a ella, sino al ministro de Cultura, arquitecto Eduardo Selman y al equipo que se honra con tenerla de dirigente.

Periodista cultural de gran renombre con una labor ejemplar desde el Listín Diario, como editora de títulos nacionales e internacionales desde Alfaguara, empresa que auspició en su momento la visita de notables figuras de la creación literaria, ante las cuales Ruth ofreció cátedras de cómo conducir un conversatorio aleccionador, enriquecedor y educativo, producto de su formación cultural.

Ruth Herrera, tras esa apariencia aparentemente frágil, no lo es. Es una mujer de clara convicciones vitales y de un temperamento que sabe determinar lo bien logrado de lo deficiente y que lo dice de frente y con respeto, sin maltratar ni excederse.

Nunca me había ocupado de analizarla y me place hacer justicia.