El cabello también necesita descansar. Muchas personas optan por “poner el pelo en pausa”, evitando procesos químicos, calor excesivo o peinados agresivos para permitir que recupere su fuerza natural. Sin embargo, durante este proceso es fundamental mantener una rutina de hidratación adecuada.
Los especialistas recomiendan utilizar mascarillas hidratantes al menos dos veces por semana, preferiblemente con ingredientes como aloe vera, aceite de coco, aguacate o manteca de karité.
Estos componentes ayudan a nutrir la fibra capilar y a combatir la resequedad.Además, se aconseja reducir el uso de planchas y secadores, ya que el calor constante debilita el cabello y provoca quiebre.
También es importante beber suficiente agua y mantener una alimentación rica en vitaminas y proteínas, ya que la salud capilar comienza desde el interior.
Otro paso clave es proteger el pelo durante la noche con pañuelos o fundas de satén, evitando el frizz y la fricción que dañan las hebras.
Expertos aseguran que con paciencia y cuidados constantes, el cabello puede recuperar su brillo, suavidad y fortaleza de manera natural.

