Mala memoria
El 12 de enero, un día después de aquel accidente trágico de la aviación comercial de nuestro país, en los primeros años de su creación, cuando un avión de la Compañía Dominicana de Aviación colisionó con una montaña de la Cordillera Central, en el paraje de Río Verde, perdiendo la vida los pasajeros que transportaba y su tripulación, pasajeros que conformaban en su mayoría el equipo de béisbol de Santiago, y cuando conmemorábamos también aquel sacrificio y ejemplo de dignidad y valor de Los Palmeros, pequeño grupo de jóvenes revolucionarios, que enfrentaron a un numeroso contingente policial y militar apoyado por los Estados Unidos, escenificando en la autopista de Las Américas un combate desigual, ocurrió en la costa del Sur de Haití, en el mar Caribe, un movimiento sísmico que destruyó la capital de nuestros vecinos y repercutió amenazadoramente en territorio dominicano.
Ese tema lo trataremos después, cuando toda la verdad de lo ocurrido, pueda ser conocida a fondo. En esta columna de hoy vamos a hacer referencia a una nota publicada en el semanario Clave, de fecha 14 de enero del 2009, aparecida en la página 2, en la sección Así Son Las Cosas y bajo el título de Santiago, Euclides y el PRSC, la cual dice: Hay dirigentes del PRSC que ahora odian a Euclides Gutiérrez Félix. Todo porque el influyente dirigente ha llevado la voz cantante en el PLD contra la presión de los reformistas para que los peledeístas les entreguen la candidatura a síndico de Santiago como condición para una alianza. Los reformistas pecan de ingratos al olvidar que hace más de diez años Euclides llevó a cabo la tarea política que puso la Liga Municipal Dominicana en manos del PRSC.
No vamos a señalar por sus nombres los dirigentes de lo que queda del Partido Reformista que dan declaraciones en contra de nosotros particularmente, o intimando y amenazando al PLD de no apoyarlo en las elecciones congresionales y municipales si el partido que concibió, organizó y dirigió Juan Bosch, el gran maestro político dominicano y de América, no le da su apoyo al actual incumbente de la sindicatura de Santiago, que ha desempeñado por ocho años la dirección del ayuntamiento más importante del país, que dirige la capital económica del Cibao Central. En nuestra columna anterior afirmamos que: Santiago no se merece incapaces, populistas, de cuestionables conducta en el manejo de los miles de millones de pesos, que le asigna el Estado a través del gobierno nacional, a lo que se suman los cientos de millones que recauda por los impuestos internos a los que lo autoriza la Ley que crea las instituciones municipales
Los reformistas advenedizos no es porque tienen mala memoria, sino porque ignoran, no obstante diferencias ideológicas, el respeto que profesamos siempre al doctor Joaquín Balaguer, quien reciprocó nuestra conducta y la defensa que de él hicimos en momentos dramáticos de nuestra historia. El doctor Balaguer reconoció nuestro comportamiento, respetándonos y manifestando, en numerosas ocasiones, en presencia de sus ayudantes y colaboradores, igual respeto y consideración. Y es necesario recordarles a los que se desbocan que: en política solo se hace lo que conviene.

