¿Qué Pasa?

¿Debemos obligar nuestros hijos a comer?

¿Debemos obligar nuestros hijos a comer?

Que los niños se nieguen a comer, es una de las mayores preocupaciones para los padres, sobre todo si los vemos perder peso. Ahí inician las historias que les contamos cuando estamos frente a ellos con uno de los platos del día, y así también nació el juego del famoso avioncito que representado por la cuchara, da tres vueltas al aire y luego llega a la boca del pequeño.

Antes de crear estrategias para que los niños coman, lo primero a tomar en cuenta es consultar a su pediatra para ver si el caso es para preocuparse. Así sabremos si tiene el peso y estatura adecuados para su edad, y si está en buen estado de salud.
“En caso de ser así, hay que valorar si realmente a nuestro hijo no le gusta comer, o si simplemente tiene alimentos muy selectos con los que prefiere alimentarse”, explica el psicólogo infantojuvenil Blas Valenzuela.

El experto del Grupo Profesional Psicológicamente, expresa que es importante que la comida sea un momento placentero tanto para nuestro hijo como para la familia y no es necesario obligarlo a dejar el plato vacío, o a comerse absolutamente todo lo que le sirvamos, pues estaríamos provocando reacciones adversas a todo lo relacionado con la alimentación.

¿Motivarlos?

Valenzuela dice que muchos padres están interesados en que sus hijos puedan comer una gran variedad de alimentos como los quesos, vegetales, carnes y otros, pero para que se atrevan a probar nuevos alimentos, es importante que los motivemos gradualmente a explorar sabores junto con nosotros, a qué nos acompañen a elegir los alimentos del supermercado, que elijan cosas que ellos mismos entiendan les pueda gustar y motivarlos a preparar recetas juntos en la cocina.
“Todo esto es teniendo en mente que más que forzarlos a comer cantidad y variedad, debemos asegurarnos de disfrutar los momentos de alimentación”.

Y si dice que no le gusta un alimento ¿le hago caso?

Esta es “la pregunta del millón”, pues todos nos la hacemos cuando nuestros hijos dicen que no les gusta la sopa, la berenjena, o la zanahoria, entre otros alimentos que suelen rechazar.

Qué nos toca entonces ¿entender que no les gusta y no dárselo más? ¿o educarlo para que lo consuma en contra de su voluntad?

El terapeuta infantojuvenil afirma que “nunca debemos forzar nuestros hijos a comer en contra de su voluntad”.
Abunda que si su pediatra indica que se encuentra en buen estado de salud y buen peso, entonces de alguna manera u otra su cuerpo se encuentra recibiendo los nutrientes necesarios para su desarrollo.

“Podemos explorar sabores, texturas, olores, recetas y combinaciones, pero nunca obligarlos a comer lo que no les gusta, ni a comer cantidades que no pueden aguantar. Comer por obligación, con discusiones y hasta viendo el televisor o la tablet, puede hacer que nuestros hijos no se sientan motivados a alimentarse, independientemente de que sea con alimentos saludables o no”, concluyó.

UN APUNTE

Consejo
El terapeuta aconseja a los padres a que no tengan segundas opciones en caso de que a sus niños no les guste lo que se preparó de comida. Hacerlo así les estaría enseñando que cuando no se antojen de comer lo que hemos preparado, podrán obtener el alimento que desean.

El Nacional

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