¿Qué Pasa? cultura

El ayuno en Semana Santa es una práctica de fe

El ayuno en Semana Santa es una práctica de fe

El ayuno durante la Semana Santa es una de las prácticas más representativas dentro de la tradición cristiana. Más allá de la abstinencia de alimentos, encierra un profundo significado espiritual que ha trascendido siglos.

Así lo explica el diácono Juan González Brito, quien aborda su origen, evolución y sentido en la vida de los creyentes.

De acuerdo con González Brito, el ayuno católico tiene raíces bíblicas y se consolidó como una práctica penitencial dirigida a los fieles entre 18 y 59 años. Desde los primeros siglos del cristianismo, esta tradición ha sido parte fundamental de la preparación espiritual para la Pascua. “Desde los primeros siglos el ayuno ha estado presente, no sólo como preparación a la pascua, sino que era y sigue siendo práctica habitual para muchos católicos”, señala.

Puedes leer: El lenguaje silencioso de Semana Santa: Lo que expresan sus símbolos y colores

El diácono destaca que esta costumbre tiene una fuerte influencia del judaísmo, donde el ayuno ya era una práctica común que los primeros cristianos adoptaron. Además, cuenta con fundamentos en las Sagradas Escrituras, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.·

Como ejemplo de esto, cita algunos pasajes bíblicos: Antiguo Testamento: El ayuno aparece como signo de penitencia y súplica ( Joel 2,12; Isaías 58);   Nuevo Testamento: Jesús mismo ayunó 40 días en el desierto (Mt 4,2) y enseñó a hacerlo sin ostentación (Mt 6,16-18). En cuanto a su evolución, explica que la Iglesia ha ido regulando esta práctica a través del tiempo mediante documentos oficiales.

El ayuno aparece como signo de penitencia y súplica.

“Actualmente, el ayuno consiste en realizar una comida fuerte al día, complementada con dos comidas ligeras que no la igualen, además de la abstinencia de carne en días específicos como el Miércoles de Ceniza y los viernes de Cuaresma (recomendada todos los viernes del año)”, indica el religioso.

Significado del ayuno

Más allá de la norma, González Brito enfatiza el significado espiritual del ayuno. “No es un simple formalismo, sino una oportunidad de conversión interior, de abrir el corazón a Dios”, afirma. Asimismo, resalta su dimensión solidaria, al invitar a destinar a obras de caridad lo que se ahorra en alimentos, y su valor como ejercicio de disciplina personal.

“El ayuno también prepara a los fieles para vivir con mayor profundidad los misterios centrales de la fe cristiana, especialmente la Pascua, considerada la celebración más importante del calendario litúrgico”, dice.

Aunque existen algunas diferencias en su práctica entre distintas denominaciones cristianas, explica que el origen cristiano es el mismo: El Judaísmo y las primeras comunidades cristianas, pero las prácticas si han sido actualizadas con algunas diferencias, pero el sentido considero que es el mismo,  el origen del ayuno es común y su esencia se mantiene: un acto de fe, reflexión y compromiso espiritual” concluye.