Opinión Articulistas

Algo más que salud

Algo más que salud

José Díaz

El beneficio de la paz

Rumbo a los 40 años de esta columna estoy convencido que los lectores que todavía me siguen deben estar esperando que me refiera de nuevo a la locura bélica que vive el mundo, y particularmente al caso de Venezuela.

Se equivocaron, no vale la pena, aparte de que no lo entiendo, y creo que lo que expresé en mi entrega anterior refleja por completo el sin sentido que marca el rumbo de la humanidad, prefiero retomar una frase de la red, que comenté hace ocho años, atribuida a muchas celebridades, pero que realmente es un anónimo: “Mientras más años tienes, más te das cuenta que ya no deseas tener dramas innecesarios y conflictos exhaustivos. Sólo deseas un lugar donde sentirte en paz, o estar con personas que te generen paz.» ¡Por fin! lo estoy aplicando.

Vivo en un departamento, tengo todo lo que necesito en cualquier momento que lo desee, ¿Para qué elegiría una casa grande y vacía?.

Muchas veces no necesitamos una gran mansión o un gran coche para ser felices, la felicidad depende de algo mucho más importante: nuestro deseo de ser felices, y nadie nos la puede proveer, púes viene de nuestro interior. Es asumir la decisión, pero no debemos dejar de lado, que aunque el Maestro de la acupuntura José Luis Padilla, también psiquiatra, estableció que “.

Lo fundamental para lograr esa paz es tener un techo, lo básico para comer y beber y alguien que lo quiera a uno, y uno tener alguien a quien querer, aunque sea un animal.”; sin embargo, hay mucha gente en extrema pobreza que ni eso pueden tener y por consiguiente se requiere otro aspecto básico para tener esa paz: servir a los demás. Como dijo Jesús “Amar a tu prójimo como a ti mismo”.

¿Se dieron cuenta? No me subí al carro de la sin razón que hoy agobia a media humanidad, prefiriendo tratar lo que si es trascendente: nuestra propia paz que representa “algo más que salud”.