Gran expectativa ha despertado en la ciudadanía el discurso que dirigirá esta noche a la nación el presidente Leonel Fernández, en el que se espera trate su posible repostulación, aunque el tema agobiante e imperativo parece ser el recrudecimiento de la crisis económica a causa de la súbita alza en el precio del petróleo.
Al Presidente se le agota el tiempo para responder con un sí o un no a la agobiante interrogante de si intentaría la reelección, aunque la confluencia en los últimos días de situaciones puntales en el orden político y económico parecen indicar que el mandatario desistiría de esa aventura.
El Comité Central del Partido de la Liberación (PLD) ha sido convocado el domingo para aprobar un reglamento electoral y escoger a los precandidatos presidenciales, por lo que la comparecencia pública esta noche del mandatario se vincula con esa actividad.
Aunque la prohibición constitucional a la reelección presidencial se presenta como obstáculo casi insalvable, el doctor Fernández ponderaría la gravedad de la crisis económica como factor principal para declinar una eventual repostulación, con lo que seguiría los pasos del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríoguez Zapatero, quien por los mismos motivos anunció que no optaría por un nuevo período en La Moncloa.
Sin menosprecio a la curiosidad que despierta en la población poder saber si el Presidente va o no va, el tema puntal y agobiante que deberá abordar esta noche el jefe de Estado se refiere al impacto del terremoto o tsunami que sobre la economía produce un petróleo que ya sobrepasa los 110 dólares el barril.
Para que se tenga una idea de la gravedad de la crisis, hay que referir que el costo promedio del crudo calculado en el Presupuesto Nacional 2011 es de 87 dólares el barril, por lo que los 150 mil barriles de petróleo que se consumen aquí cada día tienen hoy un sobrecosto de 23 dólares por unidad, un terrible peso financiero que gravita negativamente sobre el índice general de precios y sobre la capacidad de la economía para financiar sus importaciones.
El Presidente parece compelido esta noche a convocar al Gobierno y a la población a una dosis mayor de sacrificios, porque además del alza inusitada en el precio del petróleo, la economía doméstica confronta alzas significativas en los precios de materias primas básicas, como el maíz, trigo y sorgo, que diezman a los sectores avícola, porcino y ganadero y a la producción de alimentos agrícolas y agroindustriales.
Más que a un candidato inflado de ambición o de un hábil político que nada contra la corriente, la nación aguardará esta noche por un estadista, cuyas palabras reflejen sabiduría, confianza, prudencia, optimismo, valor y humildad.

