El mismo día del fusilamiento de José Contreras, se firmó en Madrid el Real Decreto de la Anexión



El 19 de mayo del año 1861, el general Pedro Santana dispuso fusilar en Moca, al coronel José Contreras, un antiguo oficial de caballería durante las luchas independentistas, y quien se encontraba ciego y retirado de la milicia.

Murió sin saber que ese mismo, en España se firmaba el acta de anexión de la naciente República Dominicana a la nación europea.

Desde que una prematura ceguera lo obligó al retiro, el coronel Contreras se encontraba en su campo natal, en Jábaba, jurisdicción de Moca. Convocó para hablarles a varios amigos, antiguos integrantes del ejército independentista, al igual que él.

La noche del 2 de mayo, o sea 19 días antes de su muerte, llegaron a Moca y urdieron un plan para tomar la comandancia del Ejército santanista. Luego de dominar a los soldados presentes, el grupo arrió la bandera española que ondeaba en la comandancia desde el mes de marzo. El teniente Francisco Capellán, murió en defensa del bastión de las fuerzas gubernativas.

A seguidas, conforme el plan trazado, el coronel Contreras izó la enseña dominicana. La misma tendría que ser defendida en las horas siguientes, a la llegada del general Juan Suero, comandante de la zona militar.

A este militar, de color oscuro, los españoles habrán de bautizar en el curso de los años siguientes, como “El Cid Negro”, por su audacia y bravura.

En el curso de las acciones emprendidas por los hombres del coronel Contreras, en las horas siguientes a ese 2 de mayo, Suero salió herido. Pero venció al pequeño contingente con el cual Contreras se presentó en Moca.

Apresados Contreras, Cayetano Germosén, José Inocencio Reyes y José María Rodríguez, quedó liquidado el movimiento.

En realidad, la acción del coronel Contreras no era la primera protesta. Antes del levantamiento del coronel Contreras, hubo muestras de descontento en San Francisco de Macorís y Puerto Plata.

En el Macorís del Norte, grupos armados dispararon a la bandera española al elevarse en el asta. Además, lanzaron gritos contra el proceso anexionista. En Puerto Plata, se produjo una situación parecida.

Pero la acción más perturbadora de esas horas, fue la iniciada por el Coronel Contreras. Se sabía de su ceguera física, de manera que lo audaz de su paso podía arrastrar a otros independentistas.

Por tanto, para el general Santana, ya en plan de capitán y gobernador general, lo de Moca no podía pasarse por alto. Sabía de sus repercusiones, y por eso viajó con rapidez a Moca para disponer de un castigo severo y a su entender, ejemplar, contra los ya vencidos.

El 19 de mayo, a dos semanas y tres días de la toma del cuartel de Moca, se produjo el fusilamiento de los apresados. Ese día, en Madrid, la reina Isabel firmaba el Real Decreto de Anexión.

El general José de la Gándara, uno de los sucesores de Santana al frente de la Provincia española de Santo Domingo en esos años, pone de manifiesto la preocupación suscitada por lo ocurrido en Moca.

Para don Rufino Martínez, en su “Diccionario Biográfico Histórico Dominicano”, el verdadero interés del coronel Contreras era República Dominicana independiente. Le daba lo mismo si el país extranjero dominador era España o era Haití.

Por eso, al recibir en Jábaba las noticias de la anexión, convocó a unos pocos amigos. Expuesta sus razones y aceptadas por el grupo, marchó con ellos sobre Moca.

Casualidades de la vida –o tal vez porque tenían información sobre esta ausencia-, el general Suero había salido de Moca.

Bajo el mando del coronel Contreras, ciego, el grupo conquistó el pequeño cuartel militar. No estaban venciendo a un ejército invasor. Para el coronel Contreras, empero, la acción tenía un gran significado por las repercusiones del mismo, conforme esperaba.

EL DATO

Temor a la esclavitud

La mayoría de los hombres que seguían al prócer José Contreras eran personas negras y mulatas partidarias del ex presidente Buenaventura Báez. En marzo, tras la anexión a España circuló la versión que de que los españoles tenían el propósito de restablecer la esclavitud en Re