En la Ciudad Colonial son varias vías que están llenas de letreros de Se Alquila y Se Vende esta imagen tomada en la calle Las Mercedes así lo demuestra. Jorge González
Santo Domingo, RD.- Era una mañana como cualquier otra, camino sobre los adoquines recién colocados en la calle Las Mercedes, de la Ciudad Colonial, donde el sol rebota contra los muros de piedra caliza de algunas edificaciones, sin embargo, algo llama sobremanera mi atención. Decenas de letreros de “Se vende” y “Se Alquila” en una de la zona más turística del país.
El aire que tiene un sabor metálico, una mezcla de polvo de construcción y el salitre que sube desde el malecón, que combinado con el sonido de taladros hidráulicos de los obreros que trabajan en la remodelación del área que inicio hace más de una década, me recuerda que aquí el tiempo parece ser una batalla perdida.

Iglesia Las Mercedes una paleta de colores
A mi izquierda, la fachada de la iglesia del mismo nombre de la vía restaurada exhibe una paleta de tonos naturales y cálidos inspirados en elementos terrestres como minerales, arcilla, madera y hojas secas, incluyendo marrones, ocres, sienes, beige, y óxidos que impregnan un aire vintage la vieja edificación religiosa.
Pero también justo al lado un caserón que aparenta de siglos atrás XVI parece desmoronarse en un susurro de cal y olvido, a tal punto molesta a la vista.
“ahí operaba un colegio”, dijo un hombre con apariencia de indigente que me vio fotografiar y hacer video de lugar.
A lo largo de esta vía pude ver el contraste brutal de un remozamiento que avanza por parches, dejando cicatrices de abandono entre los monumentos y casas o edificaciones que se han decidido salvar por adelantada y las que no.

En mi trayecto a pie por la citada vía note que la calzada para vehículos es muy angosta y que si un carro se detiene para dejar a pasajeros frente a algún establecimiento los que vienen atrás deben detenerse hasta que todos bajen.
Pero quizás lo más preocupante que vi fueron varios letreros a todo lo largo de la calle Las Mercedes de «Se Vende» o se “Alquila”, algunos desteñido por meses de exposición, como único testigo del naufragio económico de sus antiguos dueños. Otros sin embargo muy nuevo exhibiendo su bella impresión.
La Ciudad Colonial entre el polvo y el ruido
La Ciudad Colonial se siente hoy como un escenario de cine después de que el director gritara un «corten» definitivo. Decenas de negocios, han sucumbido bajo el peso de las calles cerradas y una logística de obras que parece no tener fin ni misericordia.
Cruzo hacia la calle Arzobispo Noel y el panorama es todavía más desolador detrás de la vitrina vacía. El ritmo frenético de los martillos neumáticos ha espantado a los clientes habituales, dejando un vacío que solo los letreros de «Se Vende» o se “Alquila” junto a las puertas cerradas de los negocios pueden llenar.

Hable con un viejo residente de la calle Hostos que observa los trabajos desde su balcón, rodeado de grietas que no figuran en los planos oficiales. Me cuenta que la modernización le está robando el alma al barrio, convirtiéndolo en un museo aséptico para extranjeros mientras los vecinos de toda la vida se marchan con sus historias a cuestas.
“Pronto esto se convertirá en un cementerio, y dejare de ser una zona para vivir. Mi edad no me permite decirle cuando cerraron esta calle y empezaron a trabajar. Lo que si se es que el ruido y el polvo parecen estar aquí desde siempre y no sabemos cuando terminará”. Al preguntarle su nombre contesto. “póngale la vieja de la Hostos.
Una paradoja en la Ciudad Colonial
Es una paradoja de piedra y asfalto: mientras las autoridades prometen un renacer dorado para el 2026, la realidad camina por aceras rotas y fachadas que gritan socorro. La Ciudad Colonial está siendo operada a corazón abierto, pero muchos temen que, para cuando cierren la herida, el paciente pueda morir.
Calle El Conde en la añeja ciudad
Terminado mi recorrido como parte de un equipo del periódico El Nacional cerca de la Puerta del Conde, donde el silencio es más pesado que las máquinas, me doy cuenta que el brillo de los nuevos faroles no logra ocultar la tristeza de los locales cerrados, recordándonos que una ciudad no se reconstruye solo con cemento, sino con la vida que hoy parece habitar en otros lugares. La Calle el Conde merece un recorrido para ella sola.

Antecedentes
Fue el gobierno de Danilo Medina que en agosto de 2013 inicio la remodelación de la Ciudad Colonial de Santo Domingo mediante el proyecto de «Reforma Integral de Calles Priorizadas», con el objetivo de impulsar el turismo y poner en valor el patrimonio histórico.
Esta iniciativa se financió con un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de US$30 millones, abarcando la mejora de calles, peatonalización y soterrado de cables.

Segunda etapa del Proyecto de Revitalización Ciudad Colonial
El 30 de abril de 2019 a través del Ministerio de Hacienda, el Gobierno dominicano informo sobre el contrato de préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por un monto de US$90 millones para ejecutar la Fase II del Programa Integral de Desarrollo Turístico y Urbano de la Ciudad Colonial.
Tercera etapa octubre 2022
Es en octubre del 2022 que el presidente Luis Abinader, junto al ministro de Turismo, David Collado, dio el primer picazo y dejo en macha los trabajos de rehabilitación de las calles priorizadas de la Ciudad Colonial, que tendrían una inversión de unos RD 5,000 millones y abarcarán inicialmente once calles.
