Ante el inminente ingreso del cólera desde Haití a territorio dominicano, el programa de contingencia sanitaria para minimizar los efectos de ese brote se convierte en asunto de gran prioridad nacional que debe contar con respaldo del aparato estatal y seguimiento de toda la ciudadanía.
El presidente Leonel Fernández sostuvo un encuentro en el Palacio Nacional con los titulares de Salud Pública, Migración, Aguas Potables y Fuerzas Armadas para coordinar o pasar revista a las medidas que aplica el Gobierno para evitar en lo posible la penetración del cólera o minimizar sus efectos sobre suelo nacional.
Por lo pronto, las autoridades han suspendido o limitado los mercados binacionales que se realizan en diversos puntos de la frontera y que atraen a centenares de comerciantes haitianos, a los fines de evitar el contagio del cólera a través de personas afectadas por el mal.
La bacteria del cólera se transmite por del consumo de alimentos o agua contaminados o por contacto de las personas con excretas o fluidos de pacientes afectados por la enfermedad, por lo que se requiere impulsar una campaña mediática en procura de que la población lave con frecuencia las manos con agua y jabón, hierva o clorifique el agua de uso y consumo y no ingiera alimentos crudos o en mal estado.
En razón de que nunca antes el cólera se había constituido en peligro sanitario, las autoridades de Salud Pública han tenido que elaborar con celeridad los protocolos médicos de diagnóstico y abordaje de esa enfermedad que se caracteriza por diarrea profusa y vómitos continuos, sin que en la mayoría de los casos el paciente padezca fiebre o cólicos.
El Ministerio de Salud Pública ha distribuido en la frontera millares de sobres con sueros nutrientes, a los fines de que sean suministrados a personas que presenten patología de la bacteria, para lo cual también fue instalado un laboratorio para precisar los casos de contagio.
El sistema sanitario nacional parece preparado para afrontar una situación de emergencia a causa del casi seguro ingreso del cólera como ha advertido el ministro Bautista Rojas Gómez, aunque es menester señalar que las regiones fronteriza y sureste presentan condiciones de marginalidad que haría más difícil erradicar el mal de esas zonas con déficits de agua potable y con la mayoría de sus cañadas y caudales en estado de contaminación.
Para disminuir los efectos de una probable entrada del cólera se requiere de la participación de todas las instituciones del sector salud, del Colegio Médico y sociedades de medicina especializada, de entidades no gubernamentales relacionadas con la prevención y el socorro y, sobre todo, con la elevada conciencia de la población, sin cuyo concurso no sería posible afrontar con éxito esa contingencia sanitaria.

