Opinión Articulistas

En otras palabras: Ciclo político en fase terminal

En otras palabras: Ciclo político en fase terminal

Pelegrín Castillo Semán

El expresidente Danilo Medina dio recientemente una declaraciones enfáticas, beligerantes. que parten de la errónea premisa de que el sistema político, partidario y electoral va a permanecer por siempre.
El y los demás liderazgos mayores de los partidos hegemónicos ( PLD, FP, PRM/PRD), no se dan cuenta que su ciclo político está terminando.

Tampoco entienden que el oneroso modelo prevaleciente es impagable para las fuerzas productivas y la mayoría de la población. También, olvidan que RD y la región Gran Caribe están en el vórtice de una mega tormenta global, que va a tener, como ya tiene, grandes repercusiones en la realidad nacional, insular y regional.

Lo que demanda la coyuntura histórica de los dominicanos es un esfuerzo sin precedentes de unidad nacional, más allá de los partidos, y de las posturas ideológicas, o de los intereses corporativos, un esfuerzo de base patriótica, duartiana, restauradora, soberanista. No otra competencia de maquinarias electorales y candidatos impostados, sin más agendas que las que le fijen los poderes oligárquicos y foráneos, con profusión de recursos aportados por los verdaderos grandes electores en la sombra, de esta democracia descompuesta y mistificada.

La política “mala clase”- donde la búsqueda de lo mío, destruye lo nuestro, donde se reparte como favores lo que debe garantizarse como derechos y libertades-, que se ha impuesto desde “el sistema de RD finca con pasaporte de unos pocos dueños”, debe ser superada: esa política divide, degrada, arruina, aliena….debilita y expone al derrumbe el estado, concentra las riquezas en pocas manos al través de mecanismos extractivos o encanallados, y amenaza la existencia de la nación.

Solo una Nueva República salvará la Nación-que se encuentra amenazada como nunca antes-, ejerciendo la mayor de las virtudes ciudadanas que es el patriotismo, y eso no lo logrará la política tradicional, fosilizada, atrasada, que está en su fácil terminal, en una pendiente marcada por su creciente ilegitimidad.

Eso lo saben- o deberían saberlo- muchos de los actores políticos. Aunque no será fácil, si la historia nos sirve para algo, para evitar una transición al nuevo ciclo con ruptura y violencia, o peor aún, un aciago período de ingobernabilidad e intervención internacional, se precisará que una nueva opción de amplia base, que responda a los requerimientos del complejo, denso, riesgoso momento histórico, reordene profundamente y relancé el orden político estatal y nacional, cimentadose en una consciencia de la dominicanidad colectiva e individual, en el plano profundo de los valores, actitudes y creencias. Solo el pueblo unido con la gracia de Dios salvará la Patria.

El Nacional

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