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Estados Unidos intentó crear una Junta Militar tras estallido de la Revolución

Estados Unidos intentó crear una Junta Militar tras estallido de la Revolución

Cientos de civiles y militares fueron abatidos en los enfrentamientos del puerte Duarte.


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Mientras Estados Unidos negociaba con los wessinistas y constitucionalistas el lunes 26 de abril de 1965, la Fuerza Aérea Dominicana renovó sus ataques contra posiciones de los rebeldes en el puente Duarte de Santo Domingo en esfuerzo bélico de poner fin a la revuelta.

A su vez, el general Elías Wessin y Wessin, comandante del CEFA, cuerpo élite del Ejército Nacional, preparaba sus tropas para moverse de la base aérea de San Isidro hacia la ciudad de Santo Domingo.

No obstante, estas ofensiva el general Wessin y Wessin y el general Juan de los Santos, entonces jefe de la FAD, solicitaron a la embajada de Estados Unidos en el país, el envío de tropas estadounidenses para ayudar a sofocar la revuelta, pero la petición de ellos fue denegada por el Departamento de Estado estadounidense.

De acuerdo a un documento de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), funcionarios de la embajada norteamericana advirtieron al Departamento de Estados de EE.UU. que existía “una seria amenaza de un golpe comunista en República Dominicana y muy poco tiempo para actuar”.

Sin embargo, los funcionaron de la embajada local estuvieron de acuerdo con la Casa Blanca en que la situación en ese momento no requería de la intervención militar estadounidense, especialmente a la luz de las consecuencias adversas que tendría esta medida en las relaciones con América Latina.

Para tratar de contener el avance de los constitucionalistas, la embajada norteamericana propone continuar con los esfuerzos diplomáticos para alentar a los líderes militares de ambas partes a participar en una Junta Militar.
Los funcionarios norteamericanos también buscaban que se comprometieran a celebrar elecciones libres.

Como la embajada suponía que los constitucionalistas serían los más reacios de las partes contendientes a aceptar esta solución, solicitó autorización al Departamento de Estado de EE.UU. para hacerle una propuesta a José Molina Ureña, el presidente provisional, para que aceptara esa fórmula, incluso bajo la amenaza de utilizar la fuerza militar.

Estas negociaciones eran dirigidas por funcionarios medios de la embajada estadounidense, debido a que el embajador William Tapley Bennett se encontraba en Estados Unidos.

Cuando Bennett regresó al país le informó a su equipo de la embajada de una solución militar a la crisis con el propósito de aplastar la revuelta constitucionalista.

El batallón Mella, de San Cristóbal, que en principio respaldó el movimiento rebelde, aunque poco dispuesto a aceptar el regreso de Juan Bosch al poder, cambió de posición y apoyó a las tropas de Wessin y Wessin.

Bajo el mando del general Salvador Montás Guerrero este batallón avanzó a Santo Domingo, estableciéndose en el Centro de los Héroes para cercar a los rebeldes en esa posición.

Ante los enfrentamientos en el puerto Duarte, donde cayeron cientos de civiles y militares, Bennett convocó a oficiales constitucionalistas a una reunión en la embajada y les dijo que eran responsables de la “masacre sin sentido que se estaba llevando a cabo”. Instó a los constitucionalistas a capitular y hacer un anuncio.

Sin embargo, los oficiales rebeldes, encabezados pro Francisco Alberto Caamaño Deñó, no aceptaron la propuesta del embajador Bennett y salieron molestos de la legación norteamericana, fortaleciendo la defensa, tanto en el puerte Duarte, donde se escenificaban los principales combates y en zonas de la parte norte de la capital.

Ante esa situación, la Casa Blanca ordenó la intervención militar en esta crisis, lo que permitió el desembarco de los marines estadounidenses el 28 de abril.

Fuente: Abril: Los 5 días decisivos. Autor: Héctor Minaya

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Cientos de civiles apoyaron a los militares constitucionalistas en el puente Duarte.
Héctor Minaya

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