En la Feria Internacional del Turismo (FITUR) sonaron las trompetas de Superintendencia de Pensiones (SIPEN), dominada por grandes bancos privados, anunciando que en este país “los/as trabajadores/as lideran la inversión en sector turismo” y proclamando a la vez “que las inversiones realizadas con fondos de pensiones de los trabajadores dominicanos los han convertido “en los principales inversionistas institucionales y mayores beneficiarios” del negocio.
La verdad es que hay que tener cachaza en el corazón para presentar de esa manera este tema, puesto que las élites capitalistas de las corporaciones de servicios turísticos han liderado la destrucción de la mitad de los manglares, cuyo valor es inmenso; han diezmado los corales, afectando significativamente flora y la fauna marina, han privatizado a su favor las mejores playas del país y sobre explotado la clase trabajadora.
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Sus propietarios y operadores amasan enormes fortunas en ese y en múltiples negocios conexos, mientras los salarios de gran parte de los 250 mil trabajadores y trabajadoras que emplean, son salarios de miseria.
Los/as trabajadores/as que devengan los salarios mínimos del sector son la gran mayoría de los 250 mil que emplean sus hoteles, restaurantes y bares; y la verdad es que reciben ingresos que no llegan a la mitad del costo promedio de la canasta familiar, aun sumándole el último aumento de un 30% a los hoteleros y de un 25 % a los empleados de bares y restaurante.
Ese aumento es en dos partidas, una el año que pasó y otra este año, todavía pendiente. A los hoteleros, con el primer aumento del 2025, le sube a 19, 320 pesos mensuales; y a los de bares y restaurantes, les sube a 16 mil pesos; y si se calcula el alza de los alimentos, alquileres, transporte, medicina, agua en los meses comprendido dentro del aumento anterior y el presente, no es difícil de apreciar que este anuncio tiene demasiado de farsa, dado que la canasta familiar ya supera los 49 mil pesos mensuales y sigue subiendo.
Encima de todo esto, los gestores de las leoninas AFP privadas, que dominan SIPEN, dispusieron, sin consultar a los trabajadores, entregarle a los magnates del turismo todo lo acumulado de sus cuotas mensuales, que dan para pensiones ciertamente miserables, pero que sumadas nutren en grande el capital de empresas manejadas exclusivamente por sus dueños, sin participación de la clase obrera ni en su gestión ni en sus beneficios. Además de grandes explotadores, son grandes “jabladores”.

