Editorial

Fracaso total

Fracaso total

La muerte de 34 recién nacidos o neonatos durante el mes de febrero en el hospital materno infantil San Lorenzo de Los Mina se define como un drama humano causado por negligencia e inobservancia en la aplicación de protocolos sanitarios y fracaso de programas estatales para reducir el índice de mortalidad infantil.

El número de bebés fallecidos en febrero supera en un 78 % el promedio mensual del total de los neonatos muertos en ese centro durante el año pasado, lo que amerita una exhaustiva investigación por parte del Ministerio de Salud.
En mayo de 2021, el Servicio Nacional de Salud y la Agencia de Naciones Unidas para la Niñez y la Infancia (Unicef), iniciaron un programa de evaluación de la atención materna y neonatal en 24 hospitales públicos, bajo la premisa de que el 80 % de las muertes maternas y neonatales son evitables.

En vez de acercarse a la metas del programa de la ONU de Objetivos de Desarrollo Sostenible, de lograr la mortalidad neonatal a 12 por mil nacidos vivos, dos años después se incrementan los decesos de infantes en hospitales públicos.
Entre enero de 2022 y el mismo mes de 2023 se registraron 2,982 defunciones infantiles en la red hospitalaria pública, clasificadas como muertes neonatal y posneonatal, es decir niños que fallecieron durante los primeros 28 días de nacidos, 2,347 (78 %) y de 28 a 364 días, 637 (21 %), cifras definidas como escandalosas.

De los 24 hospitales donde nacen cerca del 80 % de los bebes o recién nacidos en el sistema público de salud, donde se reporta mayor número de fallecidos son el materno infantil Nuestra Señora de la Altagracia, del Distrito, y el Reynaldo Almánzar, de Santo Domingo Norte, lo que debería llamar la atención de las autoridades.

Urge investigar y ofrecer resultados convincentes, con sus correspondientes consecuencias sobre las 34 defunciones de infantes en el hospital materno infantil de Los Mina, cuyo director atribuye la mayoría a un “brote de infección”, causado por el ingreso al área neonatal de un bebé “aparentemente contaminado”. Ese ha sido un cuadro lastimoso y vergonzoso.

Duele decirlo, pero República Dominicana figura entre los países de América Latina con más alto índice de muerte neonatal (19.4 %), frente a un 9% de la región, y lo que es peor, el programa para reducir esa terrible falencia ha fracasado estrepitosamente.

El Nacional

La Voz de Todos